Falta tanto para decir “misión cumplida”

“… Cuando tocan silencio ella espera una hora
y se escurre de puntas, los pies,
y en el monte, debajo de un árbol,
suelta al viento su amor y su fe…”
Silvio Rodríguez

Pues bien no hay fecha que no llegue, ni plazo que no se cumpla.

Es oficial, hoy en el momento en que usted fino caballero o recatada (que no retacada) señorita, en algún lugar entre los Grandes Lagos, los Pirineos, Tierra de Fuego, Bogotá, Zacatlán, Toluca o la Agrícola Oriental (ahí donde los perros van armados) se da un tiempo para la sana lectura de esta columna, inicia también el Maratón Guadalupe-Reyes.

Algunos van de rodillas a la Villa, y yo espero, confió y pronostico que voy a salir también de rodillas de la cantina donde escribo esta columna, pero antes de ponernos bien incróspidos, es tiempo de redactar, de ganarnos la “chuleta”, de abordar con singular ingenio y pasmosa velocidad alguno de los temas de la agenda nacional.

Pero vamos por partes, como suele decir el buen Jack, ese que trabaja de descuartizador.

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Y de nuestro archivo… ”¿Cómo es posible?”, fiel lectora nos manda una foto de sus primeros tres minutos en el Maratón Guadalupe-Reyes; es increíble cómo en tan poco tiempo la señorita ya está a tono, en ritmo y disfrutando.

Ahora que es fin de año se acostumbra que en las dependencias organicen los tradicionales “brindis” o reuniones de fin de año (por aquello de reportero que no huele a alcohol, es como una rosa sin aroma); por lo general los titulares dan alguna declaración entre mamerta y sin mucha importancia, para que el reportero tenga nota mientras se desayuna, come o se consume la bendita botana por motivo del nacimiento del Niño Jesús… Ese mismo que, en Semana Santa, le “toca bailar con la más fea”.

Pues resulta que el titular de la Secretaria de la Defensa Nacional, declaró la semana pasada que urge que definan que “pex” con la labor del Ejército en las calles o que mejor los regresen a los cuarteles.

Muchos pusieron el “grito en el cielo” como si el General Cienfuegos se hubiera subordinado (dios nos libre de que eso suceda), pero la verdad, si analizamos su mensaje ya con la serenidad de un buen vaso de sidra asturiana veremos que su reclamo tiene mucho de sentido pero sobre todo de justo.

A ver, el Ejército y la Marina salieron a la calle no por ocurrencia del entonces presidente Felipe Calderón, sino como resultado de que los gobiernos civiles de los tres niveles, permitieron -o sea, son parte del problema-, que la delincuencia entrara a las policías del país.

En mucho podemos decir que esta acción que tomó algunos años, es el signo más evidente de que el crimen organizado pues está bien organizado, incluso más que el gobierno.

Los ciudadanos debemos entender que la presencia de las fuerzas armadas representa la última barrera entre la consolidación oficial de un narco estado y los últimos signos de vida de una democracia que, si somos sinceros, valió para dos cosas y ambas de muy mal gusto.

Lo malo es que esa decisión fue hace 10 años y uno pensaría, bueno una vez que los elementos castrenses vigilan el país la autoridad civil (presidente, gobernadores y ediles) se van a poner las pilas para restructurar a las policías, para convertirlas en corporaciones eficiente y con un alto sentido de honestidad.

Sin embargo no lo hicieron, da pena ajena que para el proceso para terminar con la televisión análoga hubo un calendario y se dieron pantallas (a mí no me tocó ninguna) pero para profesionalizar a la policía nadie se aventó el “trompo” de ponerle fecha al asunto.

El tema de las policías sirvió para hacer política (con sus apestosas consecuencias) para cuidar cotos de poder e indignarse ante la propuesta de soltar a “otro” el manejo de los uniformados con lo que eso implica, mordidas, dadivas y extorsiones.

La verdad es que en el tema del Ejército en las calles, la clase política e incluso la sociedad le fallaron a los militares,

Ellos, los del casquete corto, se encuentran entre el “cuerno de chivo” y la pared, les exigimos que nos cuiden pero cuando actúan se les pide que sean respetuosos de la integridad física, intelectual y moral de los delincuentes. O sea ¡¡¡de los malos!!! Los que venden y producen las drogas, los que asesinan, cuelgan y destazan cuerpos.

Deberíamos de ser (todos) más estrictos con los delincuentes o ser más tolerantes con los militares, pensaría yo, porque al revés, como estamos ahora, solo puras fallas.

Y son curiosos los defensores de los derechos humanos cuando hablan de los excesos militares, por ejemplo, en el caso Tlatlaya dicen que los soldados mataron a civiles cuando en realidad mataron a delincuentes, volvemos a lo mismo ¡¡¡a los malos!!!, de la película.

Es decir, en este tema los mexicanos asumimos una postura bien hipócrita exigimos a los militares resultados y acciones, pero nos espantamos cuando actúan de la única forma en que se puede actuar contra los delincuentes… Con la fuerza.

Lo ideal ciertamente no es que los militares estén en las calles, pero la realidad es que esta es nuestra última defensa, después de los soldados y marinos está nuestras casas, nuestras familias y nuestro patrimonio, y son precisamente ellos, los elementos castrenses, quienes cuidan estas cosas.

Después de ellos ya no hay nada, si regresan a los cuarteles o sin fallan en su misión, el paísy su frágil estado de derecho serán cosas del pasado.

Y los culpables de estos, hay que decirlo, son los gobiernos civiles.

Los mexicanos tenemos ante nosotros la decisión de dar elementos jurídicos para que los militares puedan cumplir con su labor y que puedan decir “Misión Cumplida” o regresarlos a los cuarteles para quizás cuando vuelvan a salir sea para imponer un estado militar.

Bien nada más por si tenían la duda… Sí espero el lunes por la tarde estar en la encerrona de Joselito Adame en la México… Luego les cuento cómo se puso.

Y recuerde, si en esta maratón Guadalupe-Reyes va a beber… Pues invite, no sea gacho.

Para decir adiós

Ok… No teniendo nada más que decir… Solo basta recordar que para declaraciones coquetas o confesiones candentes queda el correo: medinaarturo@gmail.com

Pero si la urgencia es mayor y es menester el análisis en ropa interior o mejor aún en cueros, pongan algo en el blog https://callemelancoliatgo.wordpress.com/

Como todo columnista serio y de primer mundo (si, ajá) estamos en http://www.facebook.com/kolia25.

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Hasta la próxima.