De esas fechas

“…Por más que yo sea una bestia y tú seas tan bella
quiero bailar un slow with you tonight, my life
Ya puede caernos encima un diluvio de estrellas
quiero bailar un slow with you como aquel…”

Aute

Damas y caballeros, doncellas y plebeyas, gavilanes y palomas; todos aquellos que tienen tiempo siguiendo Calle Melancolía, saben, y si no aquí les informo, que existen fechas que son fundamentales en este espacio de análisis político (muy poco) y recreación erótica (eso sí, mucha).

Una de esas fechas es sin duda el Día de Muertos, mi fiesta favorita, donde se recuerdan a los que ya se fueron, pero gracias a su presencia hicieron de nuestra vida un “hermoso papalote”.

Otra fecha, clave es definitivamente el 8 de octubre de 1867, cuando se ratificó el acuerdo entre Austria y Hungría, lo que dio como origen el imperio Austrohúngaro, recuerden que esa es mi nacionalidad y soy muy orgulloso del pasado, y por supuesto, no puede faltar el 28 de Mayo de 1864, día de “manteles largos” para los monárquicos y románticos que recordamos la llegada del Emperador Maximiliano al bello Puerto de Veracruz.

Y oootra fecha “clave” es, sin duda o con duda (es que con duda, dicen, es más sabroso, vaya a usted a saber) el 14 de febrero día del Amor con la amistad… Ups, qué error, lo que intenté decir es que se trata del Día del Amor y la Amistad, justo eso.

Por encima de los dogmas de fe, los pudores que se puedan tener, pero sobre todo las limitantes que existan, lo cierto es que esta fecha es una invitación para portarse bien, para tomarse un segundo aire, pero sobre todo dar rienda suelta al “ese me gusta, ese me quedo” y jugar al “que sabroso está eso”, pero sobre todo, es tiempo de cerrar los ojos y en medio de besos y mordiditas  decir “mmm, qué rico, yo quiero, yo merezco”.

Claro, para disfrutar esta fecha como dios manda y lo explica el Kama Sutra (espero que así se escriba) es necesario estar dispuesto a echarle ganas, poner un poco de nuestra parte o lo que es igual aplicarse y no dejar para otros el cuerpecito que puede ser para nosotros.

Hace algunos años cuando estaba en la escuela (de verdad que ya llovió) un Maestro (con mayúscula) se quitó los lentes y nos preguntó “patanes –así nos decía-, ¿para qué escriben los seres humanos?” todos contestamos puras pavadas, que si para buscar la eternidad, para crear conciencia, para elevar el alma a planos superiores… Puras tonterías; entonces, casi susurrando, nos dijo “brutos, los hombres escriben para quitar pantaletas”, así de simple, así de sencillo, así de delicioso.

Y si de quitar pantaletas se trata, una de las primeras caricias que un hombre puede darle a una mujer, pues es obvio, dedicar tiempo a escribirle. Cuando se redacta para una persona se tiene la conciencia de que cada palabra es una caricia que llegará directo a la epidermis.

Es decir, cuando se dice “te amo” el corazón del otro se sobresalta pero cuando se redacta esa urgencia de nuestras manos para ser mapas sobre la anatomía del otro, esa persona empieza a tener calor, inicia un juego de humedades que de la tinta se transforma en besos y de ahí la ropa sale sobrando y se llega a un tiempo de sudores y fluidos que nada tiene que ver con la moral y las buenas costumbres, pero sí con los jadeos y el cigarro después del orgasmo.

Ahora que soy viejo, descubro que otra caricia deliciosa es la fotografía, todo ser humano debe por lo menos una vez en su vida dedicarse unas horas para tomarse unas fotos.

Por supuesto cuando uno se encuentra del otro lado de la cámara es un gusto lograr ese ángulo, interpretar los tiempos, pero sobre todo los silencios de la persona que permite que la tengas en tu ocular, porque es ella la que tiene que sonreír o estar sería y quizás en un momento de esos únicos diga “hoy soy desnudez en el lente de esa cámara”.

Una foto tomada con afecto, amor, cariño, pasión, es sin duda la más grande de las caricias porque inmortaliza un momento, un instante que se hará historia o histeria, pero como sea, será para siempre.

Ok… Dicho lo anterior, basta aclarar que hasta aquí alcanzaron seis grandes y amplios reales… Señoritas, si es su interés unos tequilas junto con mi cámara queda célebre correo: medinaarturo@gmail.com

Si la cosa es más seria, más de “me urge que me cuenten las pecas de la espalda” con una copita de barro negro de mezcal, ponga algo en el blog https://callemelancoliatgo.wordpress.com/

Como todo columnista serio y de primer mundo (sí, ajá) estamos en http://www.facebook.com/kolia25

También nos puedes mandar insultos y peladeces a @25kolia

Hasta la próxima, que todo parece indicar, será el viernes; para esa fecha deberán tener dolores en todo el cuerpo y el recuerdo de muchos besos, ojalá.