Encauzando el odio

“…A esas horas, en las que casi todos engañan a sus amantes,
casi siempre encuentro un buen momento para asesinarme.
Y entre muerte y muerte miro a la ventana,
Con la vana esperanza de ver que Madrid se consume entre llamas…”

Ismael Serrano

Me entero que existe una forma muy curiosa de andar por la vida. Según me explican, en el Cosmos existe algo llamado “karma” el cual funciona como un espejo, o sea, si yo hago algo bueno, me llegarán cosas similares y si mi devenir es malo recibiré cosas negativas.

Bajo ese esquema, entiendo que lo ideal es ir por la vida haciendo cosas buenas, evitando odiar al prójimo, no con la convicción de que las diferencias unen y de que es bueno combinar, más bien, con la idea de que el karma me dará lo mismo, es decir, sólo cosas buenas. Vamos, que seré la “monedita de oro” del Cosmos.

En mi experiencia esto es puro mito, pero yo quién soy para desmentir al karma.

Creo que esto del karma y del Cosmos es algo muy simple para entender la vida que suele ser más complicada; lo primero que verdaderamente me incomoda es eso de tratar de ser feliz; ¿saben algo?, -diría una amiga que era poli orgásmica- que en su lecho, uno no quería queso, sino salir de la ratonera, “solo los estúpidos son felices”.

Lo mío, lo verdaderamente mío, es ser enojón, tengo un carácter de la tiznada y por si esto fuera poco soy un convencido de que la “mala leche” me ha mantenido sano –bueno, más o menos- o por lo menos de pie durante largas cinco décadas.

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Fiel lectora nos muestra que no hay prensa conservadora ni liberal; lo ideal es cubrir el evento al más puro estilo de Eva y Adán

Todo esto sale a colación, que no “por la colación” como diría la tierna de mi abuela, porque de un tiempo a la fecha, más bien desde que este gobierno de los “otros datos” y la “prensa fifí” llegaron a la vida de los mexicanos, noto que existe un odio enorme contra los medios “chayoteros” y sus indignos representantes, es decir, los conservadores reporteros.

Pero ¿realmente los medios son “chayoteros”? Pues no, la verdad es que el “pópulo” utiliza esta palabra que es del argot periodístico y que se refiere a la atención en dinero o especie que reciben los reporteros. Muchos preguntarán ¿todos? Para conocer la realidad, se les tendría que preguntar a todos y confiar en su respuesta.

Los medios no reciben “chayo” ellos facturan la información que funcionarios de los tres niveles de gobierno, políticos, artistas, empresarios, hombres de fe y comunidades quieren que aparezca en los periódicos, radio o televisión.

La tradición señala que las noticias que son de interés  del medio o que son trabajadas por un reportero, van firmadas y con la tipografía (tipo de letra) que tradicionalmente  usa el medio, cuando es una nota pagada –factura de por medio- no se firma y la tipografía es la misma pero con el uso de cursiva.

En los medios electrónicos es un poco más difícil, sin embargo, se identifica cuando alguien ajeno al noticiero o trasmisión entra para hablar de un producto, programa social u obra, sin que esto venga al caso, después de su intervención se suele hacer una pequeña pausa –silencio- y se continúa.

Todos los medios, de izquierda, derecha y centro facturan a los gobiernos federal, estatales y municipales.

También reciben el apoyo económico de políticos, artistas, empresarios y hombres de fe, incluso las comunidades cuando se organizan, hacen su coperacha y pueden pagar para que se incluya la información que es de su interés.

Podría pensarse, “pinches medios y su labor social”; le explicó: los periódicos, portales de noticias, canales de televisión, estaciones de radio y agencias informativas, son empresas, las cuales se integran por trabajadores (reporteros, editores, técnicos, el personal administrativo, de limpieza, gerentes, vendedores) todos ellos cada 15 días esperan cobrar su sueldo para gastarlo con sus familias.

Es decir, los trabajadores de los medios, al igual que cualquier persona, trabajan por dinero, entonces la duda sería ¿usted dejaría de recibir su salario para responder a su labor social?

Ya entendimos, los medios no reciben “chayos”, ellos facturan las noticias que son pagadas, obvio, también se cobran las entrevistas y los reportajes.

En pocas ocasiones un tema de interés para un medio es de interés para un político, entonces los medios cubren la información que según su línea editorial les marca y se venden espacios para que la gente publicite productos, acciones e ideas.

Ahora bien, los reporteros son lo que reciben “chayo” y este puede ser en dinero o especie, es decir, una chamarra, una grabadora, un desayuno, un viaje, unas pilas.

Un “chayo” no compromete al reportero a escribir, es una atención, por ejemplo si la UNAM –por decir- quiere dar a conocer las acciones de sus especialistas en veneno de alacranes que están en Morelos, pueden citar a conferencia de prensa en Cuernavaca, por supuesto irán los medios locales.

Pero si quieren que la nota tenga un impacto nacional, invitan a los medios que llegan a todo el país, pero eso implica ponerles transporte, invitarles un café, un bocadillo y de regreso quizás comer en Morelos.

De lo contrario cada medio podría establecer si le interesa o no, hacer el reportaje cuando quieran o pueda, en cambio de la otra manera, se puede hacer que la información salga para la fecha que se quiere.

Lo mismo sucede con un senador, cuando quiere que se vean las muchas o pocas cosas que hace en su distrito, se lleva a varios reporteros. Por lo general se entrega un kit de prensa con una memoria USB con datos, la cual no se regresa, en ella van fotos y datos e incluso una cantidad de dinero.

Antes se acostumbraba que las dependencias daban mensualmente una cantidad de dinero a varios reporteros, pero luego era de risa cuando algunos compañeros se enteraban que tenían años cobrando pese a que no recibían ninguna cantidad, eso quedaba discreción de las oficinas de prensa y algunas personas de estas áreas reconocían que si los salarios en los medios eran tan bajos, esto era una ayuda para la práctica del periodismo. Qué si es ético, pues que cada quien lo diga.

Cuando cubres el futbol, la federación te invita a una conferencia de prensa-desayunos y ahí puedes hacer tus preguntas y si te toca ir a un concierto el artista te manda boletos e incluso van por ti y hay canapés y un vinito.

Ahora podría decir, “pinches reporteros hambreados- pues sí y no, entiendo que a las personas que trabajan en líneas aéreas reciben descuentos o boletos gratis, los que laboran en Pemex, no pagan por el gas que usan y el personal, por ejemplo, de Inbursa, tiene amplios descuentos en las empresas del grupo.

Además hay que entender que toda la sociedad, cuando les conviene, califica a los medios como pilares de la democracia, pero cuando la letra no les gusta pasan a ser prensa vendida.

Es la paradoja de este negocio, todos te necesitan, pero también en algún momento todos te odian.

Los medios no son almas  bondadosas a la espera de hacer una revolución, son empresas que necesitan vender –en este caso espacios, contenidos, ideas- para poder mantenerse pero sobre todo para poder pagar sueldos.

De verdad me choca cuando dice: “La labor de los medios”… Los medios son empresas y pueden ser “socialmente responsables” pero su labor es sobrevivir y generar empleos.

Su trabajo es informar, es decir, dar a conocer datos, hechos y cifras, que un analista pueda explicar o la gente entender, los medios tienen una línea editorial que establecen sus directivos y que es la base para fijar sus contenidos.

Obvio, si a mí como anunciante no me gusta la línea editorial de un medio, pues no invierto ahí. Así de fácil.

El gobierno –en sus tres niveles- bien puede decir, “no comparto el sentir de este medio y no mando publicidad,” eso obviamente sería un golpe brutal para ese medio, el cual tendrá que buscar otros canales de inversión, pero si los logra, está en libertad de opinar y dar a conocer lo que le venga en gana siempre y cuando respete el sentir de sus anunciantes.

Concretando, no hay medio “chayoteros” ni vendidos; en la actualidad y desde siempre todos, todos, todos, reciben publicidad oficial, algunos más otros menos, pero todos facturan.

Los reporteros son los que reciben “chayos” y nuevamente preguntarán ¿todos? Pues nuevamente le invitó a que le pregunte a todos y en un acto de fe acepte las respuestas que reciban.

Una cosa es clara, la sociedad usa a los medios, a la gente le encanta ver cuando hablan bien de su entorno, el ego de los políticos se hincha cuando ven sus notas pagadas, los empresarios se sienten especiales cuando son reconocidos (previo pago), los deportistas se saben héroes cuando leen las crónicas de sus hechos (previo chayo) y los hombres de fe quisieran de a “grapa” difundir las palabras de sus mesías, para llegar a más gente en menor tiempo.

Pero a muy pocos les interesa invertir en los medios.

Ok… Dicho lo anterior, basta aclarar que hasta aquí alcanzaron 10 grandes y amplios reales.

Señoritas, si necesitan de unos tequilas para estar frente al lente de mi cámara, pueden comunicarse a célebre correo: medinaarturo@gmail.com

Si la cosa es más seria, más de “me urge que me cuenten las pecas de la espalda” con una copita de barro negro de mezcal, pongan algo en el blog https://callemelancoliatgo.wordpress.com/

Como todo columnista serio y de primer mundo (sí, ajá) estamos en http://www.facebook.com/kolia25

También nos pueden mandar insultos y peladeces a @25kolia

Hasta la próxima

Ojalá.