Tercer debate, ¿acusaciones o propuestas?

En la cuenta regresiva hacia el 1 de julio, los candidatos presidenciales tienen, hoy, su última oportunidad para convencer a los millones de indecisos -32% del padrón electoral-, que podrían definir la elección y conjurar aquello de que “este arroz ya se coció”.

El Gran Museo del Mundo Maya,  en Mérida, Yucatán, recibirá  a los cuatro aspirantes: Andrés  Manuel López Obrador; José Antonio Meade; Ricardo Anaya y Jaime Rodríguez Calderón,  quienes deberán presentar sus propuestas en materia de: crecimiento económico; educación; salud; pobreza y desigualdad; ciencia y tecnología; desarrollo sustentable y cambio climático.

Sin embargo, al más puro estilo del mago David Copperfield, venderán ilusiones y aprovecharán el foro para insultar y descalificar al oponente, a nivel nacional, transformando el democrático ejercicio del debate en una vulgar parodia que atenta contra la inteligencia del electorado.

Lo suyo, lo suyo, es el discurso bravucón, la burla, la grosería, el cachondeo, “que voy a cuidar mi cartera”, “ que eres “Ricky Riquín Canallín”,  “que soy el mero, mero”,  que  “Anaya se clavó una lana y tiene que responder”,  “ que “Meade es un mosca muerta, cínico y corrupto”, etcétera.

Seguramente, al igual que en los dos debates anteriores, apenas tocarán los temas aludidos, poco les importa que en México existan más de 53 millones pobres -nueve en pobreza extrema-, que el crecimiento económico se ubique en un 2.0% -de acuerdo al Inegi—, y sea el más bajo en los últimos cuatro años, que el calentamiento global afecte al país en la reducción de la calidad y cantidad de recursos hídricos; en la disminución del rendimiento de los cultivos y en la baja la calidad del aire debido a la temperatura y sus afectaciones a la salud.

No, eso no interesa y no es redituable políticamente; en el show que atestiguaremos esta noche,   y que llega precedido de una serie de violentos acontecimientos, que cobraron la vida de diversos candidatos, para los cuales sólo hubo condenas, condolencias y cero propuestas de cómo acabar con los asesinatos y recuperar la paz social, el guión es el mismo: guerra de lodo, ¡al diablo los argumentos!

Al combate a la inseguridad, le rehúyen, pese a que es la principal exigencia para los candidatos a los más de 3 mil cargos en juego, en todo el país el próximo 1 de julio. Los empresarios y la sociedad civil organizada, han dejado en claro en diversos foros la gravedad del problema y la urgencia de atenderlo a la brevedad.

De acuerdo con datos del Índice de Paz México 2018, la violencia le costó al país en 2017 el equivalente al 21% del Producto Interno Bruto, debido al elevado número de homicidios registrado. Según este informe, dicho costo supone 4.72 billones de pesos (249.000 millones de dólares), es decir, aproximadamente 33,118 pesos por persona, “más de cuatro veces el salario mensual promedio de un trabajador mexicano”.

Carlos Juárez, director del Centro de Investigación DEL Instituto de Economía y Paz en México, afirma que el impacto total de la violencia es el equivalente a ocho veces el presupuesto de salud del país y a siete veces el recurso para la educación.

Juárez advierte, también, que la violencia no sólo tiene que ver con el crimen organizado, y debemos mirar hacia los hogares, pues lamentablemente “la violencia intrafamiliar se incrementó 32% el año pasado”, lo que habla de las dinámicas de convivencia en la población y exhibe el grave deterioro del tejido social.

El gran reto, hoy, en la tierra del Mayab, no sólo es convencer a los indecisos, millones de mexicanos esperamos respuestas concretas  al hartazgo generalizado producto de la ausencia del estado de derecho; de la rampante corrupción y violencia, así como la desigualdad social provocada por la concentración de la riqueza en unas cuantas manos.

¿Se atreverán los candidatos a contrastar ideas o apostarán una vez más al circo de la política?

Llegamos a la recta final de la contienda electoral; para algunos puede ser el inicio de su carrera por alcanzar el poder en los diversos niveles del sistema político mexicano, para otros, la expiración de sus anhelos y trayectoria que obligue al retiro o la refundación.

VERICUENTOS

Víctimas de narcopolítica

El asesinato de Fernando Purón, candidato priísta a diputado federal, lo convierte en la víctima 112 de políticos ejecutados en el actual proceso electoral. El indicador Etellekt, revela que de septiembre a la fecha se han registrado más de 400 agresiones a políticos y candidatos. ¿Y el gobierno?

Logros agrícolas

El coordinador de los senadores priístas, Emilio Gamboa, reconoció el trabajo de productores y empresarios involucrados en el campo y dijo que en este sexenio las exportaciones agroalimentarias crecieron casi un 60 por ciento, superando los 138 mil millones de dólares. México es el décimo segundo país que más alimentos produce y el décimo que más los exporta a nivel global.¡Órale!

@guillegomora

*Nota del Editor: Foto: INE*