Productores de limón, ¿rehenes del narco?

Con la novedad de que, una vez más, el precio del limón registra un incremento de 300%, al inicio de año. Sí, México, el mayor productor del cítrico, tiene los limones más caros. El consumidor paga la factura de la extorsión que cobra el crimen organizado a los productores.

En medio de la creciente inseguridad que vive el país, la crisis por el incremento del precio del limón y el aguacate cobra relevancia porque los cárteles del narcotráfico y el crimen organizado están explotando a los productores agrícolas del país y nadie hace nada al respecto.

Buenavista, Michoacán, la capital mundial del limón, está bajo el control de diversos grupos delincuenciales y las “autodefensas” desde hace años. Los agricultores sobreviven a diario en un ambiente de zozobra en el que se juegan la vida y la de sus familias, si se rebelan a las reglas y exigencias de los criminales.

La historia se remonta al año 2000 con la llegada de “Los Zetas”, entonces el grupo delictivo más temido en México, que estableció reglas de tributo y terror. Patrones que replicaron después “La Familia Michoacana” y “Los Caballeros Templarios”, entre otros grupos.

Actualmente lo hace el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que domina y disputa el control de la denominada “tierra caliente” conformada por los municipios de Tepalcatepec; Buenavista; Aguililla y Apatzingán. Zonas agrícolas donde se siembra limón y aguacate principalmente.

La Fiscalía General de la República (FGR) ha identificado a nueve cárteles de la droga que actualmente operan en las diversas regiones de Michoacán, incluso, en sus zonas limítrofes con los estados de Colima, Guerrero, Jalisco, Guanajuato, Querétaro y Estado de México.

Las bandas de narcotraficantes son el CJNG, La Nueva Familia Michoacana, La (antigua) Familia Michoacana, Los Caballeros Templarios, Cártel de Tepalcatepec, Cártel de Los Reyes, Cártel de Los Correa, Cártel de Zicuirán y Cártel de El Camaleón.

Michoacán es el sexto estado del país con más homicidios dolosos por la pugna de los cárteles que no cesa. El tejido social está destruido, los jóvenes son cooptados por los grupos delincuenciales atraídos por el dinero, las drogas o a la fuerza.

De modo que los cárteles mexicanos controlen el negocio del limón y el aguacate no debería sorprender. Desde hace años las organizaciones delictivas diversificaron sus áreas de negocios fuera del tráfico de drogas. En Michoacán van desde el contrabando de minerales hasta la extorsión de empresas, productores agrícolas y comerciantes.

En el caso de los agricultores, el terror deja grandes ganancias de forma sencilla. En las propiedades donde se cultiva el limón u otro producto, los delincuentes bloquean las rutas y luego cobran una extorsión por cada camión que dejan pasar. Las opciones para los productores son: pagan, los matan, o pierden la cosecha.

La dinámica se ha profesionalizado de tal manera que ahora “el impuesto” (extorsión)de la cadena de abastecimiento impacta al consumidor. Por ejemplo, si usted acudiera hoy a una huerta en Buenavista, Michoacán a comprar un kilo de limón, pagaría $25 pesos y no los $100 u $85 que piden en los mercados o supermercados.

En el reparto de culpas o justificaciones de esta crisis de inseguridad que afecta el bolsillo de los mexicanos, algunos acusan a las plagas, al cambio climático y a intermediarios codiciosos. Sin duda estos factores inciden, pero la verdadera plaga en Michoacán –donde se cultiva la mayor cantidad de limón- es el crimen organizado y la ausencia del Estado de derecho.

Así las cosas, la crisis de violencia que hoy tiene como rehenes a los productores de limón y en la entidad, deja una lección amarga y desafía la estrategia de seguridad del Gobierno, sustentada en “los abrazos, no balazos”.

El aumento de precios en productos básicos de la dieta del mexicano confirma que el gobierno, en sus tres niveles, no ha podido controlar la expansión y diversificación de los grupos del crimen organizado, infiltrados en la vida diaria y el comercio. ¿Hasta cuándo seguiremos pagando la factura?

VERICUENTOS

Morena, candidatos en campaña

Los suspirantes presidenciales del partido en el poder arman su juego. La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, dio señales de su “lealtad a ciegas” y dijo que Cuitláhuac García “representa la integridad y un Veracruz más justo”, respaldando el discurso de López Obrador y llevando la contra a su oponente Ricardo Monreal, presidente de la Jucopo en el Senado, quien hace guiños al inquilino de Palacio Nacional y advierte al INE que “no se permitirá que organismos autónomos usurpen funciones, pues por poderosos que sean no tienen razón de violar el principio de legalidad”. ¡Haga sus apuestas!

Félix, ¿licencia para gobernar?

El senador Félix Salgado Macedonio, solicitó licencia para separarse de su cargo, dice que como cada día está más cerca la consulta de Revocación de Mandato, es importante que quienes creen en López Obrador lo apoyen en este proceso. ¿Será? En radio pasillo, dicen que lo suyo es gobernar Guerrero a través de su hija, Evelyn, y el trabajo legislativo le quita tiempo. ¡Ups!

@guillegomora

*Nota del editor: imagen en portada: especial Internet*