Fronteras, cementerios de migrantes

“Quiero recordarle al gringo: Yo no cruce la frontera, la frontera
me cruzó. América 
nació libre, el hombre la dividió”.

Los Tigres del Norte

La pesadilla del “sueño americano” es un drama humanitario.  El más grave de todos los tiempos. La necesidad de las personas las lleva a arriesgar el bien más preciado: la vida. Las fronteras norte y sur de México se han convertido en un gran cementerio.

Miles de personas, nacionales y extranjeras, cruzan a diario los ríos Suchiate y Bravo en busca de una mejor calidad de vida; huyen de la violencia e inseguridad de sus lugares de origen y de la crisis económica que los expulsó. Por territorio mexicano, ciudadanos de 97 países tratan de llegar a los Estados Unidos.

Historias que terminan en tragedia, como la de San Antonio Texas, donde 67 indocumentados fueron abandonados por los “coyotes” en una caja de tráiler y 53 de ellos murieron. Dramas como el de diciembre de 2021, cuando en Chiapas 55 migrantes perdieron la vida, luego de volcar el tráiler que los transportaba y donde viajaban hacinadas más de 160 personas, principalmente de Centroamérica.

Desde 1995 a la fecha, casi 9 mil mexicanos han fallecido al intentar cruzar la frontera de Estados Unidos, la mayor parte en accidentes, persecuciones, insolación, hipotermia o abandonados en vehículos o en el desierto por parte de las bandas de polleros o traficantes, de acuerdo con un estudio del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República.

Los migrantes se han convertido en “carne de cañón” para los grupos del crimen organizado y de tráfico de personas. Es un negocio multimillonario donde la corrupción y la impunidad permea entre todas las corporaciones e instituciones de México y Estados Unidos. Los costos para “cruzar” van de los ocho mil a los 10 mil dólares.

Para los “coyotes”, las ganancias son lo primordial y no la garantía de llevar a los migrantes sanos y salvos. Mayo rompió los registros de entradas de indocumentados a la Unión Americana con más de 239,000. Texas, con sus más de 1,000 kilómetros de frontera con México, es una de las zonas más transitadas, pese a las medidas restrictivas del gobernador, Greg Abbott.

Un político republicano, con aspiraciones presidenciales hacia 2024 y que lucra con la tragedia al levantar muros y militarizar la frontera para contener el paso de los migrantes. En abril pasado, Abbott advirtió que podría declarar una “invasión” por la creciente llegada de migrantes a la frontera mexicana con Estados Unidos, lo que le permitiría asumir poderes de guerra y ampliar sus competencias.

Sin embargo, estas amenazas y medidas restrictivas no frenan a quienes aspiran al “sueño americano”.  Las autoridades federales estadounidenses detienen diariamente a unos 18 mil migrantes, cuando tratan de cruzar la frontera desde México, sobre todo desde que expiró el “Título 42” (mayo 2022) que prohibía la entrada a “personas que pueden introducir enfermedades”.

La Secretaría de Gobernación, a través de la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas, ha documentado los peligros a los que se enfrentan las personas migrantes en su camino hacia Estados Unidos: violencia, segregación, criminalización y discriminación, aunado a las condiciones de las rutas migratorias que ponen en riesgo la vida durante el tránsito y cruce a ese país.

Se destaca que el 63% de las personas migrantes que transitaron por México y que fueron devueltas por las autoridades estadounidenses, declararon haber entrado por Tamaulipas, lo que convierte a la ruta migratoria del Golfo de México en la más usada y peligrosa en tránsito irregular.

De 2008 a 2020, se logró estabilizar la migración de mexicanos a la Unión Americana, pero de 2020 a la fecha se incrementó de manera considerable por la crisis económica, la violencia y la inseguridad que ha desplazado a miles de personas de estados como Guerrero, Michoacán y Zacatecas.

Sin duda, un problema complejo para los gobiernos de Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador, que llevan meses negociando una agenda común que ataje el problema migratorio. La próxima semana (12 de julio) se reunirán los presidentes de Estados Unidos y de México.

Igual que en otras épocas, no habrá resultados efectivos en la parte operativa, política y financiera. Al sur del Río Bravo, los gobiernos no quieren asumir el compromiso de atender el origen de la migración Y el “Tío Sam” aplica aquello de: “ya no vengan para acá”.

Así las cosas, más que militarizar las fronteras y aplicar la ley del garrote hay que atender el entorno social y económico que expulsa a los migrantes nacionales y extranjeros. Para ello se necesita cooperación regional, empleo, educación y seguridad. No hacerlo condena a las caravanas a una ruta hacia el infierno y el cementerio.

VERICUENTOS

Canción dedicada… Monreal

En la batalla por la candidatura presidencial de Morena para 2024, apareció en Twitter una canción dedicada a Ricardo Monreal, coordinador de Morena en el Senado, que promueve sus aspiraciones e incluye mensaje “Si Morena no aprovecha nos puedes dar la sorpresa… Con tu esfuerzo y experiencia nos puedes dar la Presidencia”. En cuatro minutos presentan una semblanza curricular-musical. ¿Coincidencias de la vida? ¡Órale!

@guillegomora

*Nota del editor: imagen en portada: especial Internet*