Facturas falsas, delito de seguridad nacional

No hay marcha atrás, esta semana se aprobarán en el Senado las reformas al Código Fiscal de la Federación y a otros ordenamientos, para considerar a la evasión fiscal como delito grave y la existencia de facturas fantasmas como delincuencia organizada.

Una polémica iniciativa, impulsada por Morena en el Congreso, que algunos empresarios han calificado como “terrorismo fiscal”, pues no quedan muy claros, todavía, los criterios de aplicación de la ley, que busca combatir la evasión fiscal, el lavado de dinero, la simulación de operaciones empresariales y de paso la corrupción.

La confusión es tal que el coordinador parlamentario del PRD, Miguel Ángel Mancera, advirtió que la reforma para considerar el uso de facturas falsas como delincuencia organizada, plantea incluir a cualquier contribuyente y no se dirige, de manera específica, a quienes elaboran, venden, compran o usan facturas falsas.

De modo que, durante el debate, plantearán como reserva, el que no se incluya a todos porque si se incluye a todos, cualquiera que sea contribuyente puede caer en los supuestos de la delincuencia organizada y eso es lo que se debe precisar que no busca la ley, “lo que busca es a quienes utilicen facturas falsas para evitar el pago de impuestos”, dijo Mancera.

En efecto, el problema de las facturas apócrifas es grave, porque es un mecanismo utilizado para evadir el pago de impuestos al Estado Mexicano, y forma parte del gran entramado de corrupción que existe en el país. Sin embargo, aplicar a todos los contribuyentes el mismo rasero es injusto.

El senador Mancera, doctor en Derecho, precisó que, dentro de las reformas a la Ley Federal Contra la Delincuencia Organizada, Ley de Seguridad Nacional, el Código Fiscal de la Federación, Código Penal Federal y el Código Nacional de Procedimientos Penales, tampoco se debe considerar el uso de facturas falsas como un delito de seguridad nacional.

“Eso también lo vamos a plantear como reserva porque los delitos de seguridad nacional están muy claros, terrorismo, secuestro de aeronaves, sedición, motín, traición a la patria, pero agregarle a esto la defraudación fiscal, pues me parece que habría otros delitos muchísimo más graves para ocupar este catálogo”.

El problema no es menor y exige una nueva regulación, de acuerdo con la investigación “Alternativas para reducir la evasión y elusión de impuestos de las Empresas “Factureras” o “Fantasmas”, del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República, la evasión y elusión de impuestos en nuestro país persisten y han ocasionado pérdidas en la recaudación que oscilan entre el 2.6 y el 6.2% del Producto Interno Bruto (PIB).

También Margarita Ríos-Farjat, jefa del SAT, reveló que “se tienen 10 mil empresas con facturas apócrifas, con casi 9 millones de facturas falsas que suman 1.6 billones pesos, lo que significa una evasión de 354 mil millones de pesos, equivalente a 1.4 del PIB”, y que “la lista de empresas con emisión de facturas falsas creció 21 veces del 2014 al 2018”.

Así las cosas, no se trata de evitar el combate a la inaceptable y tolerada práctica por regímenes anteriores, de la venta de facturas simulando actividades empresariales. Lo que se debe prevenir es no caer en el otro extremo de considerar la evasión fiscal como terrorismo por más que el daño que se hace a la Federación es imposible de seguir soslayando.

Los legisladores no deben caer en esos extremos. Las afectaciones que pudieran provocar complicarán más la situación económica de desconfianza que se tiene al actual gobierno federal y desde siempre, a las autoridades hacendarias.

Equiparar cualquier tipo de defraudación fiscal como delincuencia organizada, llevaría al terrible escenario de que pudieran pagar justos por pecadores, y que cualquier contribuyente resulte afectado.

La idea de sancionar una práctica que varios delincuentes realizan, bajo un mismo rasero, complicará más el hacer negocios y crear empresas en el país. ¿Eso queremos para el 2020?

VERICUENTOS

Monreal en Palacio Nacional

En plena crisis legislativa, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, se reunió con Ricardo Monreal, en Palacio Nacional. La lectura del hecho es importante, pues representa un espaldarazo a la labor política de Monreal en el Senado. El zacatecano dice que AMLO le solicitó no modificar la ley y evitar caer en “imposiciones groseras” y las mismas prácticas que criticaban como oposición. ¡Vientos!

Agenda Legislativa

Movida estará la semana en el Senado, hay parlamento abierto sobre uso de la cannabis y habrá otro sobre la Comisión Federal de Competencia Económica, que  pide a los legisladores revisar el marco legal del transporte de pasajeros, para abrir espacio a competidores, mejorar el servicio y bajar tarifas hasta en 40%. También se presentará una iniciativa para que plataformas digitales extranjeras que operan en nuestro país paguen los mismos impuestos que cualquier empresa mexicana. ¡Órale!

@guillegomora

*Nota del editor: Foto: especial Internet*