Debates, ¿cuadrilátero o espectáculo electoral?

Parafraseando al famoso magazo “Beto El Boticario”, ha llegado la hora “cuchi cuchi” de la política mexicana, y el próximo domingo 22 de abril se realizará el primero de tres debates aprobados por el Instituto Nacional Electoral (INE).

La gran pregunta es, ¿a quién le sirven?, si partimos de la premisa de que más que una confrontación de ideas, es un careo de personalidades, una de las pocas oportunidades que tienen los votantes para ver a su posible mandatario actuando bajo presión extrema antes de elegirlo, entonces estaremos ante un espectáculo de exhibición y no de deliberación.

Una evidencia más de que a la clase política mexicana no le gusta debatir con argumentos; lo suyo es la descalificación y por ello, previo a los debates, observaremos una guerra psicológica para provocar a los contrincantes e inducirlos a equivocarse antes y durante el debate, a fin de subir al cuadrilátero bien motivado, para acabar con el rival más débil.

El debate electoral es de las pocas oportunidades donde la estrategia de campaña se pone a prueba; el aspirante está solo y puede perder el control, es de esas apreciadas circunstancias en las cuales los aspirantes se ven forzados a acudir alguna vez a su espontaneidad, a mostrar su verdadera personalidad.

La ocasión ideal para convencer o decepcionar al electorado que estará pendiente de si   cumple o no las expectativas despertadas. La gran coyuntura para explotar las pifias o aciertos durante el posdebate, como parte de la estrategia electoral de cada equipo de campaña.

Por primera vez en México van a celebrarse tres debates electorales de las candidaturas presidenciales; presume el INE que tendrán un formato flexible y una moderación activa, algo así como una entrevista múltiple para que se divulgue la mayor cantidad de información relevante y el ciudadano decida su voto.

Algunos encuestadores afirman que el debate, por sí mismo, no afecta las opiniones de quienes lo ven, pues son seguidos por la gente que tiene preferencias políticas más definidas y esa población no tiende a cambiar su decisión.

Sin embargo, con el nuevo formato se espera que haya un impacto en la preferencia electoral por la dureza de las preguntas que se les hagan a los candidatos y sacarlos de su zona de confort y medir la capacidad de reacción, el manejo de crisis ante momentos de estrés, los dejará desnudos en la transmisión por televisión.

Los temas que se abordarán en el debate del 22 de abril en el Palacio de Minería, en la Ciudad de México, son: política y gobierno, corrupción y seguridad pública. Los grandes resabios de las últimas administraciones panistas y priistas.

Una encuesta realizada por Parametría, rumbo al 1 de julio, reveló los temas que más preocupan a los mexicanos y desean que se aborden con propuestas concretas durante la elección.  Un 35% dijo que será la inseguridad, 32% mencionó que la economía sería lo primordial y un 26% se inclinó por la corrupción como el tema que marcará el actual proceso.

En la encuesta realizada a finales de febrero pasado, poco más de la mitad de entrevistados (57%) dijeron que ya sabía por quién votar antes del inicio de las campañas (30 de marzo). En tanto, 20% mencionó que a veces duda de por quién votar y 17% refirió que generalmente no sabe a qué partido o candidatura apoyar.

Los cuatro candidatos: Ricardo Anaya; Andrés Manuel López Obrador; José Antonio Meade y Margarita Zavala, podrán convencer al electorado y modificar estas cifras. O seguiremos con el eterno: “ninguno convenció”, “nada de propuestas, puros ataques”.

Estamos ante tres inicios de campañas, el gran desafío es emprender una nueva cultura democrática para acabar con el espectáculo y el cuadrilátero. ¿Se atreverán?

VERICUENTOS

Peligran jóvenes en Jalisco

El 19 de marzo, Javier Aceves, Marco Ávalos y Daniel Díaz, estudiantes de la Universidad de Medios Audiovisuales (CAAV), fueron levantados por un grupo de hombres armados en Tonalá, Jalisco; ayer se cumplieron tres semanas, el senador Jesús Casillas Romero, presentó un punto de acuerdo para impulsar su búsqueda, sin embargo, nada se sabe. Los jóvenes, entre 16 y 28 años de edad representan al 36 por ciento de las víctimas de desaparición en Jalisco al existir mil 107 jóvenes desaparecidos en ese rango de edad, de acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Extraviadas y Desaparecidas de la Secretaría de Gobernación y la Fiscalía General de Jalisco. ¿Hasta cuándo?

TTPP-11

En plena renegociación del TLC, el grupo parlamentario del PRI en el Senadoimpulsa la aprobación del Tratado de Asociación Transpacífico en este periodo ordinario de sesiones. Emilio Gamboa, afirma que el llamado TPP-11 es un motor potente que traerá grandes beneficios económicos para los mexicanos. ¡Órale!

@guillegomora