Covid-19, la pesadilla médica

Una vez más la realidad exhibe las mentiras oficiales de que la “pandemia está domada”. México registra una crisis hospitalaria, las clínicas están a tope. Los estados con mayor ocupación son: la Ciudad de México con 61%, Aguascalientes con 57%, Baja California con 56%, Zacatecas 54% y Nuevo León con 52%.

Recientemente, los contagios han superado los 12 mil casos diarios. El país acumula más de un millón 110 mil casos de Covid-19 y casi 107 mil muertes. Ocupamos el deshonroso lugar 11 en casos a nivel mundial, según el registro de la Universidad Johns Hopkins.

Llevamos más de un año en esta batalla que inició el 17 de noviembre de 2019, cuando se registró el primer caso de coronavirus (Covid-19), en el mundo; en ese momento, el paciente cero era una persona de 55 años en Wuhan, el epicentro de la epidemia que tiene en vilo al mundo.

Una pesadilla que nadie imaginó, un drama que en México rebasó a decir de sus estrategas el escenario más “catastrófico”. Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud, proyectó en junio pasado, “el peor de los mundos” al afirmar que podrían morir 60 mil personas. Hoy, en cifras oficiales rebasamos los 123 mil y extraoficiales nos estamos acercando los 370 mil muertos por Covid-19. La realidad lo rebasó.

Uno de los sectores más afectados son los empleados del sector salud. México registra la tasa de mortalidad más alta del mundo entre personal médico a causa de la Covid-19. Un informe de Amnistía Internacional basado en datos oficiales muestra que 1,320 médicos y enfermeras fallecieron debido al deficiente material sanitario utilizado y la ausencia de protocolos de protección.

Las cifras de horror aumentan cuando se contabilizan los contagios; la Secretaría de Salud reportó a finales de agosto que 97,632 trabajadores de los hospitales públicos han contraído Covid-19. La razón de estas muertes y contagios persiste: la indolencia gubernamental. El personal no cuenta con suficiente protección y muchos trabajan en entornos peligrosos debido a la escasez de equipos de protección individual.

En el programa “México Social” que conduce Mario Luis Fuentes, en Canal Once, la doctora Rebeca Robles, investigadora del Instituto Nacional de Psiquiatría, reveló que al menos el 40% del personal de salud de nuestro país presenta síntomas de estrés severo o de otros trastornos y padecimientos mentales y agotamiento debido a la enorme carga de trabajo que han tenido durante los primeros nueve meses de pandemia.

Sí, el personal de salud está agotado física y mentalmente. Razones les sobran, el regreso a la “nueva normalidad” provocó una estampida social que saturó las calles y negocios de México; por trabajo y entretenimiento la gente salió y bajó la guardia. El breve respiro que médicos y enfermeras alcanzaron a tener se ha transformado de nuevo en una atmósfera de miedo y de soledad frente a la pandemia.

La doctora Robles describe esta sensación como “agotamiento por compasión”, un trastorno en el cual las personas terminan agotadas debido a estar durante periodos prolongados ayudando a otros a aliviar su dolor, a sobrellevar la angustia, el miedo, la pesadumbre de la enfermedad y la pérdida. Una pesadilla que los confronta ante una epidemia que no cede, un caos que los acorrala de nuevo.

Los casos de Covid-19 que se registran cada día van en aumento, estamos ante un acto de supervivencia, como sociedad debemos ser más conscientes y observar la disciplina de las medidas sanitarias, a fin de evitar la pérdida de más vidas.

En el gobierno de la #4T, aún siguen pensando que la pandemia “les cayó como anillo al dedo”. Con más de cien mil muertos, Andrés Manuel López Obrador dice que su estratega, López-Gatell, “Lo ha hecho muy bien (…), ha realizado un trabajo extraordinario, excepcional (…), ¿por qué cambiar?”.

Porque la realidad es demoledora. El manejo de la pandemia es un fracaso.

VERICUENTOS

¿Monreal vs. Banxico?

Ricardo Monreal, coordinador de los senadores morenistas, no quita la mira a las instituciones bancarias, ahora presentó la iniciativa para modificar los artículos 20 y 34 de la Ley del Banco de México en materia de captación de moneda extranjera en efectivo. Según Monreal, esta iniciativa busca “mejorar las condiciones del flujo de divisas” por las restricciones que existen para que el excedente de dólares en el sistema financiero pueda ser repatriado al país de origen y pretende que éstos pasen a formar parte de las reservas internacionales del país. La iniciativa ya fue dictaminada en las comisiones unidas de Hacienda y Crédito Público y de Estudios Legislativos. Sin embargo, Alejandro Díaz de León, gobernador de Banxico, alerta sobre los riesgos de su aprobación, coincide en que debe facilitarse el flujo de las divisas legítimas que llegan a México, pero advierte que se podría transferir a Banxico el riesgo de divisas que proviene de actividades ilícitas. ¡Sopas!

@guillegomora

*Nota del editor: imagen en portada: especial Internet*