Coaliciones, “besos de Judas”

En la ruta electoral hacia el 2018, se confirma, una vez más, que en política no hay amigos, sólo intereses. Y en el caso de la singular democracia mexicana, podemos atestiguar la manera en que el lucro sepulta y trastoca las ideologías de los partidos que hoy se exhiben como coaliciones plurales y salvadoras.

Sí, las estrafalarias alianzas establecidas por los nueve partidos  a nivel federal, validan la  definición de la Real Academia Española, del concepto coalición: “Unión transitoria de personas, grupos políticos o países con un interés determinado”.

Un interés que se llama Poder, en el cargo que guste. Las tres coaliciones apuestan todo su capital político, para sobrevivir en algunos casos o para ratificar los triunfos y territorios ganados.

Tal es el caso de la denominada “Por México al Frente”, conformada por los partidos Acción Nacional, de la Revolución Democrática y Movimiento Ciudadano (PAN-PRD y MC), que son gobierno, en lo individual o en alianza, en 16 entidades y 16 capitales, entre ellas la Ciudad de México y Guadalajara.

El PAN tiene ocho gubernaturas y en alianza con el PRD gobiernan en Durango, Nayarit, Veracruz y Quintana Roo. El PRD ostenta la Ciudad de México, Morelos, Michoacán y Tabasco.  En total, los tres partidos gobiernan a 50 millones 825 mil 819 habitantes.

Qué si son el agua y el aceite, de derecha e izquierda y con cierto toque priísta, aportado por Dante Delgado, dueño de Movimiento Ciudadano, no importa; qué si en esos 16 estados se gobierna bien, mal o regular, no importa, lo redituable ya se logró, hacerse del poder, como sea y con quien se pueda.

Habría que preguntar a los integrantes de “Por México al Frente”, ¿Quién o quiénes asumirán el costo político de la creciente inseguridad y lo que conlleva en materia de homicidios, secuestros, extorsión, asaltos y feminicidios en Chihuahua, Veracruz, las Baja Californias Norte y Sur, Tamaulipas, Aguascalientes, Guanajuato y Michoacán, entre otros estados que gobiernan?

Una interrogante que también debiéramos plantear a la coalición “Meade Ciudadano por México”, que integran, una vez más, el PRI, Nueva Alianza y el Verde Ecologista, para contender en la elección presidencial del próximo año.

En este caso, no hay novedades, el boque partidista va junto desde hace años y según el dirigente del Verde Ecologista, Carlos Puente, las alianzas que han tenido los tres partidos anteriormente han logrado ya la transformación del país, pero “ahora viene una nueva etapa en el desarrollo nacional, en el que se apuesta a un ciudadano apartidista para encabezarla”.

Vaya paradojas, la partidocracia le abrió la puerta al ciudadano, José Antonio Meade Kuribreña, para enfrentar a sus adversarios políticos que lo acusan de representar a un sistema anacrónico. Van por la postulación conjunta para la Presidencia, las fórmulas en 116 distritos electorales y en 16 estados.

Ya veremos si este baño ciudadano les alcanza para retener el poder que recuperaron en el 2012, luego de 12 años de alternancia panista.

El pastel político se fragmentó y en esta elección de tercios les lleva ventaja Andrés Manuel López Obrador, el dueño de Morena, quien logró sumar al Partido del Trabajo  y al Partido Encuentro Social, para conformar el grupo “Juntos Haremos Historia”.

Una organización amorfa que confirma la ambición que despierta el poder y para ello no importa  aliarse con el PT, ligado a los Salinas de Gortari, la mafia en el poder, según el tabasqueño y con el PES, considerado de extrema derecha, por su agenda conservadora ligada a los postulados de la iglesia evangélica.

No, no importa su origen, al diablo las ideologías y las demandas ciudadanas que exigen solución a sus problemas. Primero, el poder y luego el proyecto. ¿Y quién sabe? Sus agendas son tan diferentes como sus intereses.

¿Será, que en la lucha por el poder, el pragmatismo político le dé cabida en las coaliciones a los “besos de Judas2, aunque esté en juego la débil democracia mexicana?

Vericuentos
Gamboa, misión cumplida

El coordinador de los senadores del PRI, Emilio Gamboa, calificó como un avance para el país las nuevas leyes que se aprobaron en el Senado, aunque reconoció que hay pendientes que llaman a privilegiar el diálogo y la política, como en la recién aprobada Ley de Seguridad Interior, que “brinda un marco jurídico a las Fuerzas Armadas en el combate a la delincuencia.

Gracias

Llegamos al final del año, agradezco a Los Editores, su confianza y generoso apoyo para establecer un diálogo permanente con nuestros lectores, y con su permiso tomaremos un descanso para regresar con renovados bríos el próximo 9 de enero. ¡¡¡Felices fiestas y que 2018 sea un gran año para todos!!!

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*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*