#Caravana migrante y la ruta del infierno

El sueño inició en San Pedro Sula, Honduras, hace poco más de una semana y se convirtió en la peor pesadilla de los más de 3 mil migrantes al llegar a la frontera sur de México, en Talismán y Ciudad Hidalgo, en la ribera del Suchiate, frontera natural con Guatemala.

Nuestra vocación migratoria se pervirtió; la discriminación, el cerco policiaco, la voracidad de algunos comerciantes y el asedio de las pandillas y la delincuencia organizada, les dieron la bienvenida a la “ruta del infierno”  (cruzar México), que deberán superar para llegar a Estados Unidos.

Una historia que se repite todos los días; miles lo intentan a diario: centroamericanos, chinos, indios y de otras nacionalidades que buscan, dicen, “una mejor vida”.

El Instituto Nacional de Migración (INM) tiene registradas 85 nacionalidades de procedencia, en esta zona del país.

Según los datos oficiales, entre enero de 2013 y abril de 2018 los agentes del INM detuvieron a 138 mil 362 migrantes centroamericanos menores de edad –-55 mil de ellos tenían menos de 12 años–-, de los cuales la institución deportó a nueve de cada diez.

Estos niños, a su vez, formaron parte de los 625 mil migrantes centroamericanos que las autoridades mexicanas retornaron a sus países de origen durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, a un ritmo promedio de 321 por día.

La aventura no es barata, va desde los 10 mil hasta los 60 mil dólares, según el lugar de procedencia; los asiáticos son quienes pagan más, sin ninguna garantía de llegar a su destino: “el sueño americano”.

Paradójicamente, al huir de la pobreza y las amenazas de muerte en sus lugares de origen, empeñan la vida.

No es la primera caravana de migrantes centroamericanos que cruza Chiapas, este espacio multiregional que se expande a cuatro estados más: Tabasco, Quintana Roo, Campeche y Veracruz. Entre marzo y abril pasado, la ONG Pueblo sin Fronteras organizó otra en la que participaron más de 1,000 inmigrantes procedentes de Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala. Nada se sabe de cómo terminó.

La dinámica de la migración cambió, dejó de ser preponderantemente económica; estamos ante un éxodo desesperado a causa de la violencia, la pobreza y el cambio climático. Europa, África y Asia, registran crisis humanitarias que han desarrollado posturas anti-inmigrantes, contaminadas de xenofobia, por una visión parcial de los problemas de seguridad.

En México, el añejo fenómeno hoy nos estalla y confronta como sociedad, en plena transición de gobierno, luego de escuchar al Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador, ofrecer un plan para dar trabajo a los migrantes centroamericanos a partir del primero de diciembre en el sur mexicano; una región olvidada, con graves rezagos económicos, sociales, educativos, de salud y políticos.

Basta ver los exiguos datos económicos y de empleo del estado por donde ingresa la migración centroamericana, en la siguiente gráfica de la organización “México, ¿cómo vamos?”.

Una zona fronteriza que, como se aprecia, carece de oportunidades, crecimiento y desarrollo, lo que genera animadversión entre la población chiapaneca hacia la presencia de los migrantes a quienes ven como rivales laborales.

El sur de nuestro país, es la primera parada, de una ruta de 2 mil kilómetros que recorrerán los migrantes para cruzar a los Estados Unidos, regular su estancia no es suficiente, el reto mayor es garantizar su seguridad.

Del 2014 al 2017, la Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes registró 10 mil 319 denuncias por agresiones a su paso por el país.

La travesía incluye las tres rutas en los lomos del tren conocido como “La Bestia” o por tierra, donde lamentablemente están expuestos, como nuestros paisanos, a secuestros, extorsiones, masacres y agresiones sexuales. “La ruta del infierno”. ¿Hasta cuándo?

VERICUENTOS

Dos agendas, un coordinador

Ricardo Monreal, coordinador parlamentario de Morena en el Senado, se llevó las palmas y el respaldo de sus homólogos. La Junta de Coordinación Política informó que se logró un acuerdo para impulsar y, en su caso, aprobar una agenda legislativa de 19 temas, que incluyen la reforma educativa, fuero constitucional, catálogo de delitos graves y seguridad pública y reforma policial. ¿Y la que presentó Martí Batres a principios de mes? ¡Sopas!

Oootra vez- Relevo en el PRD

Por quinta ocasión, de 2014 a la fecha, el sol azteca cambia de dirigente; tocó el turno a Manuel Granados a fin de no estar en  desacato, porque su presidencia fue transitoria resultado de una sentencia que ordenaba a Barrales separase y convocar a elecciones, renunció al partido, aunque dice que participará en su refundación ¡Vientos!

@guillegomora

*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*