Tiene razón AMLO, es puro “circo y cinito”

Es puro circo… puro cinito, respondió AMLO a los reporteros cuando fue cuestionado acerca de la  ridícula condena por nueve años impuesta a Javier Duarte de Ochoa, tras declararse culpable de asociación delictuosa y operaciones con recursos de procedencia ilícita. Le asiste razón al próximo presidente de México: la política en nuestro país se reduce a florituras circenses y simulaciones.

Aquello de que al pueblo hay que darle pan y circo, es llevado al pie de la letra en esta aguantadora nación. No obstante, hay que precisarlo, la dosis de circo es infinitamente mayor que la del imprescindible pan. Ahora, hay de circos a circos; por ejemplo, no son lo mismo las vulgaridades del  payaso “Platanito” en una carpa cualquiera, que la elegancia y refinamiento del Cirque Du Soleil.

De este modo, es factible comprender el contexto de las afirmaciones de López Obrador: sí, la esencia de la actividad política mexicana es puro circo. Y se extiende a cuasi todas las instituciones del Estado. Por eso es posible presenciar el deprimente espectáculo del petista Gerardo Fernández Noroña en la Cámara de Diputados riñendo y faltando al respeto al presidente de la Mesa Directiva. Incluso, ver como el senador panista Ismael García Cabeza de Vaca, “chatea” de manera vulgar y ofensiva respecto a una joven en plena comparecencia del secretario de Hacienda en la Cámara alta.

Y el show referido por el próximo mandatario de México no es nuevo. Una de las “funciones” en escena, sucedió en el 2014, en las instalaciones del Senado cuando el entonces presidente de la Junta de Coordinación Política, Jorge Luis Preciado (PAN), organizó una fiestecita privada en honor a su esposa, con mariachis, vino, puros y baile. Exhibido en los medios de comunicación, al polémico legislador no le quedó de otra que disculparse públicamente, ¿y si no lo han cachado?

Pero como en los circos importantes –y el de México lo es, al menos por lo que derrochan-, existen varias pistas que “trabajan” simultáneamente. Quién no recuerda al director de la Conagua, David Korenfeld utilizando en el año 2015 un helicóptero de la dependencia para trasladar a su familia. El balconeo en redes sociales y la presión social obligó a su jefe a pedirle la renuncia.

Otro “espectáculo” de la comparsa política lo regaló el llamado “Niño Verde”, Jorge Emilio González, quien en febrero de 2013 siendo senador fue detenido en un punto de revisión del Programa Conduce sin Alcohol en la Ciudad de México por conducir en estado de ebriedad, por ello, pasó la noche en el Centro de Sanciones Administrativas conocido como “El Torito”.

De los políticos detenidos por saquear al erario y relacionarse con bandas criminales se ha escrito hasta la saciedad y son ampliamente conocidos, así que no desperdiciaremos espacio en ellos, sólo haremos una breve pausa para enfatizar que nadie escapa a los actos de comedia del enorme circo político; el mismísimo presidente Peña Nieto ha provocado risas cuando se quejó de que nadie le aplaude o porque no pudo recordar el nombre de sus libros favoritos; asimismo, por el célebre yerro matemático del más menos y del recordado 40 o 50 décadas de la creación del IPN.

Varios de los integrantes del gabinetazo también han participado en el vodevil de manera involuntaria. El dislate del secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, al pronunciar la palabra “ler” y la vergüenza de ser corregido en público por una alumna de primaria, queda para la historia. El actual gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, no escapa a la hilaridad colectiva con su aportación de las palabras “abrido” y “resarrollo” durante un discurso para la declaratoria presidencial de las Zonas Económicas Especiales. Tampoco Miguel Ángel Mancera, quien en sus tiempos de mandatario capitalino alguna vez se refirió en un acto público a Iztapalapa como “Iztapalacra”, lo que le valió tremenda burla y una gigantesca rechifla. Ah, y la recién casada Elba Esther Gordillo, tuvo un resbalón –no, el de la cárcel no- pues en 2009 durante la celebración del Día del Maestro se le complicó pronunciar la palabra epidemiológico y las risas ya no pudieron ser contenidas por los asistentes al momento de referirse al virus de la “Influencia NHLN” en lugar del correcto H1N1. Mientras que Vicente Fox llamó al gran Jorge Luis Borges: “José Luis Borgues”.

Últimamente, el circo llegó con renovados bríos y personajes ad hoc para la comedia política y el divertimento de las mayorías. El actor Sergio Mayer, quien fue impuesto por Morena al frente de la Comisión de Cultura en San Lázaro, proporcionó la materia prima adecuada para ser objeto del escarnio colectivo. El ex Garibaldi, asegura que no se necesita ser Sócrates o intelectual para desarrollar correctamente esa tarea. Una sesuda y filosófica explicación.

Quisimos dejar al final, para cerrar con broche de oro, la inmoral y grotesca presencia de Sandra Esther Vaca Cortés en el nuevo Congreso de la Ciudad de México; la ahora diputada local por el PRI, fue señalada en 2014 en una investigación periodística de ser la supuesta reclutadora de una red de prostitución operada por Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre desde las oficinas del PRI en la Ciudad de México. Extrañamente las autoridades no levantaron cargos en contra de los mencionados.

Es un circo, tiene razón AMLO. Y los actores son de cuarta… y visten de todos los colores.

@BTU15

*Nota del Editor: Imagen: Azteca Noticias*