Termoeléctrica de Huexca: “cucando” al “tigre”

Los mexicanos somos una raza aguantadora hasta niveles admirables. Esta virtud se agrega a la conocida nobleza, generosidad, talento y trabajo que caracteriza a la mayoría abrumadora de quienes tenemos la fortuna de haber nacido en México. Cierto, hoy nos traen por la calle de la amargura una bola de malandros que asesinan, roban, asaltan, secuestran, extorsionan y agreden.

Pero lo anterior no ha sido suficiente, a pesar de los miles de masacrados y desaparecidos, para que se pierda la esperanza en el país. Tampoco los pésimos gobiernos, incluido el actual, que han pasado por Los Pinos y Palacio Nacional. El temple del “pueblo bueno”, como se ve, es a toda prueba, férreo e indomable. El ciudadano no se vence, lleva en los genes la habilidad para salir adelante.

Si bien el aguante parece subvaluado e ignorado desde hace tiempo por sucesivos gobiernos, en semanas recientes pareciera que la paciencia en algunos sectores de la población afectados por  determinadas políticas oficiales de la actual administración, comienza a mostrar sus primeros signos de hartazgo y decepción. Es decir, la maravillosa etapa de la luna de miel, podría iniciar el declive.

El rechazo a la termoeléctrica en Huexca, Morelos, es un signo de ello. Pese a la abierta oposición de la comunidad a dicha obra, el gobierno federal se empecinó en realizar una consulta para determinar el futuro del llamado Proyecto Integral Morelos (PIM), que incluye la construcción de la referida planta y de un gasoducto que atravesará, además de Morelos, zonas de Tlaxcala y Puebla.

Una consulta “patito” –igual que la realizada para cancelar el Aeropuerto en Texcoco- que lejos de dar legitimidad al mencionado proyecto, trae al presente el muy cuestionado “ni los veo, ni los oigo” del salinismo. Ignorar a quienes advierten de los efectos perniciosos que ocasionaría el funcionamiento de la termoeléctrica, no es sólo un acto de soberbia gubernamental, sino que abre la posibilidad de que el famoso “tigre” de AMLO pudiera soltar sus ancestrales ataduras.

Y el gobierno morenista ha mostrado una insensibilidad mayúscula además de nula eficacia política para manejar adecuadamente el conflicto con los opositores a la termoeléctrica. Baste recordar que el pasado miércoles, Samir Flores Soberanes, activista y uno de los principales opositores a la obra, fue ejecutado a balazos al salir de su casa en la entidad morelense.

Lo que aumenta el sospechosismo en el cobarde asesinato, es el hecho de que se produjo en medio de la efervescencia causada por el rechazo mayoritario a la construcción, y luego de que un día antes, durante una reunión en Jonacatepec, con el delegado del presidente López Obrador (y presidente del Partido Encuentro Social), Hugo Éric Flores, éste fue cuestionado debido a “las mentiras que se están difundiendo acerca de la termoeléctrica y del gasoducto”, refirieron testigos.

Hoy están los resultados de los oídos sordos de Obrador, hoy acaban de asesinar a nuestro compañero y amigo, a nuestro ejemplo de lucha en Amilcingo y toda la región. Responsabilizamos al Gobierno Federal de este asesinato pues Samir no tenía más enemigos que la gente vendida que ha estado históricamente apoyada por el gobierno y la CFE en Amilcingo. Este fue un crimen político por la defensa de los derechos humanos que Samir y el FPDTA lleva contra el Proyecto Integral Morelos y por la autonomía y autodeterminación de los pueblos”, afirmó en su posicionamiento el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos, Puebla, Tlaxcala (FPDTA), luego del crimen. https://bit.ly/2EuWCIY.

Desde el pasado 11 de febrero, precisa el comunicado, “el FPDTA advirtió en una carta pública dirigida a López Obrador, que sus declaraciones en apoyo a la termoeléctrica y el discurso de descalificación y odio que realizó en Cuautla a los defensores de la tierra y el agua, al anunciar la consulta pública sobre el PIM, podría generar mayor violencia y lo invitamos a que reconsiderara su posición y se sentara a dialogar con nosotros, que conociera de primera mano el clima de hostilidad y violencia que ha generado el PIM”. En la protesta del domingo 10 de febrero en Cuautla, estuvo presente Samir, señala el Frente de Pueblos.

Con todo, las advertencias y un ambiente hostil al proyecto apoyado desde la silla presidencial, resultaron inútiles. Cuestionado en Monterrey, respecto al  crimen del activista y defensor de derechos humanos, el presidente López Obrador lamentó el asesinato pero de inmediato aclaró: “La consulta la tenemos que continuar, porque es un proceso que ya se acordó en una asamblea”. O sea, no importa que corra sangre, la “mañosa” consulta de todos modos va.

“Porque no sabemos también con qué intención se cometió este horrendo crimen, a lo mejor entre las posibilidades era afectar la realización de la consulta”, justificó el mandatario. Lo cual para algunos malpensados equivaldría a una versión velada del muy letal “me canso ganso”.

El disgusto social provocó que el viernes último se realizaran marchas de protesta en la Ciudad de México y otros lugares de la república mexicana. Cuidado con ese “tigre” que se le puede soltar sin control al gobierno obradorista y luego a ver cómo lo amarra, máxime que también ha causado indignación el retiro de los subsidios a las estancias infantiles.

@BTU15

*Nota del Editor: Foto: lopezobrador.org.mx*