“Sabandijas” en Morena

En medio de la insufrible vorágine informativa que “vende” y de las conferencias mañaneras del señor Presidente, surgen noticias que se esfuman rápidamente. Una de estas fue la declaración de doña Yeidckol Polevnsky, quien no pudo callar más lo que traía atorado desde hace tiempo.

“Son muchas las sabandijas que se nos han infiltrado, son muchos los que están echándole el ojo”, afirmó sin rodeos la presidenta de Morena al referirse al partido de López Obrador.

La denuncia de Polevnsky, de tan evidente, resulta una perogrullada. Es obvio, es vox pópuli que el Movimiento Regeneración Nacional, en el afán  de generar un voluminoso ejército de apoyadores –que no militantes- previo al proceso electoral, abrió de par en par las puertas del instituto político;  comprensible es, por lo tanto, que por ahí se hayan introducido cualquier clase de personajes oscuros, mediocres, vividores, incluso verdaderos pillos disfrazados de “simpatizantes” morenistas.

Hoy las consecuencias están a la vista. Diputados y senadores –salvo muy honrosas y valiosas excepciones- que son una tristeza y han pauperizado el nivel del Congreso. Legisladores morenistas que se duermen durante las sesiones o comparecencias de funcionarios, integrantes de la legislatura que con muchas dificultades son capaces de leer correctamente un texto en tribuna.

También los hay quienes aburridos de las discusiones en algún recinto legislativo, prefieren jugar Candy Crush, tal como lo demostró la diputada federal Nelly Maceda Carrera, cuya sesuda actividad lúdica fue exhibida en las redes sociales el pasado mes de febrero.

Pero lo anterior son peccata minuta, lo verdaderamente lamentable y hasta peligroso, es que no pocos integrantes de la actual legislatura carecen de la preparación académica y experiencia para desempeñar eficientemente su cargo. Sin embargo, pese a ello, disfrutan sin restricción alguna de los generosos sueldos y prerrogativas, es decir, se premia, a costa del erario, la ignorancia.

Y no queda ahí el ya de por sí preocupante origen de la animadversión de la dirigente de Morena. Los grupos que conforman al ente político fundado por el hoy presidente de la República, tienen intereses y proyectos muy diversos que, en determinados casos, van en sentido contrario a lo que planea y pide el tabasqueño.

Así es posible entender la rivalidad entre la propia Yeidckol Polevnsky y el experimentado y muy poderoso coordinador de los senadores morenistas en el Senado, el expriista Ricardo Monreal quien se convirtió en el eficaz operador político de López Obrador en la Cámara alta donde ha mostrado gran oficio político para lograr los consensos y sacar avante las iniciativas del Ejecutivo.

Ubicado en la realidad del poder obtenido y de los afectos en Palacio Nacional, Monreal Ávila prácticamente ignora a la presidenta de Morena. Basta mirar el tema de la elección extraordinaria en Puebla donde se elegirá al nuevo gobernador, luego de la muerte de Martha Érika Alonso. Mientras que Yeidckol insiste en que repita el candidato perdedor, Miguel Barbosa Huerta, el zacatecano impulsa decididamente a Alejandro Armenta Mier para dicha contienda electoral.

No se puede hablar de un choque de trenes entre ambos personajes. Digamos que Monreal es un político de carrera –un “zorro”, diría una querida colega- y Polevnsky no. Las tablas de uno y otro no son comparables. El exgobernador de Zacatecas aspira a la Presidencia de la República en tanto Yeidckol es una dirigente de papel ávida de protagonismo. De ahí, surgen las envidias y rencores.

Morena es actualmente una aplanadora en todos los aspectos. Quienes se alcanzaron a subir a ella se beneficiaron y se benefician del efecto obradorista. El poder irremediablemente enferma de ambición, y se quiere más y más, por eso existen dictadores que se aferran a él. Por ende no extraña que desde el interior de Regeneración Nacional se empiecen a visibilizar los apetitos incontrolados por demostrar quién es quién en la jerarquía morenista y en el despacho presidencial. 

Cuando Yeidckol Polevnsky lanzó el misil a los “sabandijas” este miércoles, no fue para ver quién se ponía el saco. Tenía varios destinatarios específicos con los que ha tenido desencuentros; evidentemente se podría decir que Monreal es uno de ellos. Pero la lista abarca personajes del círculo más cercano de AMLO, que en situaciones específicas le han enmendado la plana, como el vocero Jesús Ramírez Cuevas cuando desmintió la presencia de Donald Trump a la toma de posesión.

Tal parece que las “descortesías” entre la nomenclatura de Morena son herencia del PRD que ahora se trasladaron al partido mandón. Las tribus comenzaron a mostrar sus lanzas y se escuchan los primeros gritos francos de guerra. Justo así inició la debacle del sol azteca. Cada quien disputando encarnizadamente el poder, los privilegios de ostentar los favores del todopoderoso en turno. Morena está plagado de experredistas, y todo indica que no pueden desprenderse del gen belicoso.

Vamos a ver cuál es la respuesta de los aludidos, de las “sabandijas” a que se refirió la presidenta de Morena, o si la ignoran y simplemente guardan silencio, aunque hay que traer a colación aquello de que el que calla otorga. Para finalizar, una pregunta inocente: ¿Quién impondrá su candidato, Monreal o Yeidckol? ¡Ah!, pero recuerden, López Obrador ya les dijo: no usen su nombre. Qué tal.

@BTU15

*Nota del Editor: Foto: @yeidckol*