“Que no nos metan miedo”, aunque haya muchos contagios

Que no nos metan miedo, recomendó el presidente López Obrador durante la publicidad mañanera de este martes, en referencia al incremento exponencial de contagios por covid-19 en la república mexicana durante las semanas recientes. Considerada por muchos como una declaración irresponsable y peligrosa, ésta se da precisamente cuando las autoridades de Salud reportaron la tarde de ese mismo día, 15 mil 184 contagios en 24 horas. Los datos duros desarman al Presidente.

Diversos científicos, médicos especialistas y expertos en Matemáticas y Estadística, advirtieron con semanas de anticipación que era inminente una cuarta ola de la pandémica enfermedad. En particular por la llegada del invierno y el surgimiento de Ómicron, la nueva variante de covid que ha resultado mucho más contagiosa que sus antecesoras y ha puesto en la lona a Europa y los EE.UU.

Si bien, lo que hasta ahora se conoce de Ómicron, es que resulta menos perniciosa que Delta, está muy lejos de ser nada más que un ligero repunte, como falazmente lo manifestó la jefa de Gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum. Y lo anterior es posible confirmarlo con los datos plasmados en la siguiente gráfica del doctor en Ciencias Matemáticas, Arturo Erdely, donde se muestra el aumento vertical del número de casos confirmados por las propias autoridades.

 

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Nada hace más daño que tergiversar la información en estas horas oscuras de la pandemia. El presidente López Obrador debe informar sin distorsiones a la población el estado actual y los peligros que encierra la cuarta ola de covid-19. Sin caer en catastrofismos, hablar con la verdad ayudaría mucho a que la ciudadanía retome las medidas sanitarias, pues hoy muchos se pasean en las calles o sitios públicos sin mascarilla, sin observar la distancia y participando en aglomeraciones, como la organizada por AMLO para celebrar sus tres años de gobierno o la pasada verbena en el zócalo de la Ciudad de México. No son pocos los mexicanos que consideran terminada la pandemia.

Y, efectivamente, no debemos sentir miedo. Por lo que sí debemos sentirnos invadidos es por la responsabilidad, la responsabilidad de cuidarnos y de cuidar a los demás, evitando el relajamiento sanitario. Empero ese compromiso debe manifestarse por igual en el gobierno, sin excepciones. Cada palabra irresponsable de un funcionario genera la falsa percepción de que vamos requete bien.

México no está blindado contra el Ómicron. No lo está porque al cierre del 2021 sólo 57% de la población ha sido vacunada totalmente. (datosmacro.expansion.com/otros/coronavirus-vacuna/mexico). Según el canciller Marcelo Ebrard, esta semana nuestro país totalizará 202 millones de biológicos anticovid, lo cual es bastante significativo y meritorio. El pero es el manejo discrecional utilizado en la aplicación de los mismos. Las autoridades deben acelerar la vacunación e intensificar las pruebas para detectar la nueva variante del SARS-CoV-2. No hay excusa que valga.

Las próximas semanas, han alertado los científicos serios, se intensificarán los contagios y el deteriorado e ineficaz sistema de salud público mexicano se verá presionado nuevamente por la demanda de atención médica y hospitalizaciones, por “ligeras” que sean las molestias. Hay evidencias mundiales de que, incluso aquellos que cuentan con el esquema completo de vacunación se han contagiado con la nueva cepa. Por ello es ineludible la participación responsable de la sociedad para cuidarse y observar sin pretexto las medidas sanitarias. Igual de importante es que el presidente López Obrador no desdeñe el peligro que representa la llegada de Ómicron.

A nadie conviene que las actividades económicas del país se frenen nuevamente o ralenticen. Esto trae consigo efectos lesivos para todos. En especial a los sectores más vulnerables; afecta de modo muy grave a quienes viven al día. Por ello todos debemos reforzar los cuidados para no infectarnos. El gobierno sólo va a hacer lo que políticamente le conviene, lo que reditúa en imagen, aquello que le genere simpatías y probables votos en la revocación de mandato y las seis gubernaturas que se disputarán este año. Y no extraña, es el comportamiento habitual de los políticos en general.

Es imprescindible, por lo tanto, asumir la responsabilidad que a cada uno corresponde como ciudadanos y gobierno. Afirmaciones alejadas de la verdad, en nada ayudan. Así deben entenderlo funcionarios como Claudia Sheinbaum y Hugo López-Gatell. Ómicron llegó y es de muy alto riesgo para la población. No se trata de que nos metan miedo, sino de estar conscientes del peligro latente.

Por lo pronto, se están pagando las consecuencias de las reuniones en las fiestas decembrinas, los tumultos en las plazas comerciales, restaurantes y calles. Ejemplo de ello es la propia Ciudad de México donde el pasado lunes se registraron 384 hospitalizados y al día siguiente aumentaron a 453, de los cuales 123 se encuentran en terapia intensiva. Más que un engañoso “ligero repunte”.

@BTU15

*Nota del editor: foto en portada: BTU*