Putin, Marcelo y EUA

Lo hizo a través de un video en publicado en redes sociales, 24 horas después de que muchos países en el mundo se habían adelantado. El Canciller Marcelo Ebrard Casaubon, muy ceremonioso, sin estridencias, tras un escritorio, dio a conocer la posición del gobierno mexicano acerca de la repudiada invasión de Rusia a Ucrania que tiene en vilo la paz del mundo.

“Rechazar el uso de la fuerza y condenar enérgicamente la presencia de fuerzas de la Federación Rusa en territorio de Ucrania”, es nuestra decisión, manifestó Ebrard el pasado jueves y se disipó la incertidumbre de cuál sería la postura del presidente Andrés Manuel López Obrador, luego de que, por momentos, su administración mostrara ciertas simpatías hacía Vladimir Putin, acentuadas durante la pandemia de Covid-19, pues el autócrata ruso proveyó vacunas Sputnik V.

En Washington no se veía con buenos ojos lo que parecía un posible reforzamiento de las relaciones entre los gobiernos de Putin y López Obrador. Rusia, al igual que China –ésta con más éxito- hace lo posible para tener una presencia más contundente en América Latina. Dado el carácter del mandatario mexicano, la posibilidad de estrechar los vínculos Rusia-México, no era descabellada.

Sobre todo luego de que López Obrador invitó y dio trato preferencial a dictadores afines a Vladimir Putin, como lo son Nicolás Maduro, de Venezuela y Miguel Díaz-Canel, de Cuba, en septiembre pasado. Además, el tabasqueño ha sido bastante crítico por el embargo de EE.UU. a la isla.

Pero la sensatez, todo indica, hizo su aparición en Palacio Nacional y la condena a Rusia se dio. Esto en términos prácticos, representa un duro golpe a los anhelos putinescos de reforzar su presencia en la segunda economía más grande del continente y, sobre ello, contar con un aliado más estrecho ubicado estratégicamente junto a su acérrimo rival, los Estados Unidos.

De hoy en adelante, el autócrata ruso no verá con los mismos ojos condescendientes al gobierno obradorista; de facto, con la condena hacía la invasión ordenada a Ucrania, hay un distanciamiento.

El exagente de la KGB debe entender que México está incorporado a la unión americana por lazos muy sólidos, algunos hasta se pueden considerar indisolubles. Millones de mexicanos que viven y trabajan en aquel país envían cada año miles de millones de dólares en remesas; el 80% de las exportaciones no petroleras son adquiridas por EE.UU.; cada año miles de mexicanos turistean allá, otros más van de compras, y algunos estudian en las universidades estadunidenses. Lo más importante: la cultura mexicana está muy arraigada en la sociedad norteamericana. En general, el mexicano prefiere y se identifica, a pesar de todo lo que usted guste y mande, con USA no con Rusia.

En la peligrosa turbulencia mundial originada por el autoritario Putin, destaca una vez más a nivel nacional la participación de Marcelo Ebrard, el eficiente “bombero” de López Obrador. La cercanía y oficio político del funcionario seguramente fueron factores decisivos para convencer al presidente de la resolución adoptada por México para condenar la invasión rusa a Ucrania.

De ese modo, Ebrard sigue en una posición muy sólida en el camino para obtener la candidatura de Morena y contender por la Presidencia en el 2024. A fuerza de logros, el titular de Relaciones Exteriores puntea dicha carrera y aventaja por bastante margen a Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la ciudad capital, quien a pesar de sus intentos nada más no logra posicionarse bien entre los capitalinos por tanta inseguridad en la metrópoli que abarca feminicidios, ejecuciones a automovilistas, atracos, narcomenudeo, extorsiones y cobros de piso, entre otros delitos.

STATU QUO

Semanas después de que el misil de la “Casa Gris” llegó a Palacio Nacional, los efectos siguen dañando al señor Presidente. Distractores van y vienen, pero no halla cómo sacudirse el impacto que pegó en el punto de flotación del mandatario: su bandera de austeridad.

Las consecuencias, cortesía de la vid ostentosa que se da su hijo mayor, José Ramón López Beltrán, generaron, por lo pronto, una caída de 8 puntos en la aprobación presidencial. Quizás es el motivo por el cual el mandatario se nota molesto, y en ocasiones hasta un tanto distraído.

El fusilamiento de 17 personas en San José de Gracia, Michoacán, viene a complicar las cosas al tabasqueño. Aunque desde el gobierno tratan de que no se considere como tal, y hasta el momento no se hayan encontrado los cuerpos, la sociedad ya acuso recibo de otra masacre más.

@BTU15

*Nota del editor: imagen en portada: especial Internet*