¡No manchen, váyanse al carajo!

Indiscutiblemente que Andrés Manuel López Obrador es la encarnación de la polémica. Cualquier cosa dicha por el tabasqueño causa el interés de los medios y de sus adversarios políticos, por supuesto de quienes lo apoyan, pero también el de sus detractores y malquerientes. Todos están atentos a su comportamiento, para apoyarlo o para tundirlo, depende del bando al que pertenezca el espectador.

Cual ave de las tempestades, Andrés Manuel —quien se autonombra adalid de la democracia y de la honestidad valiente— ha mandado al diablo a las instituciones, callado a la figura presidencial, pero se ha hecho hábilmente occiso cuando colaboradores de su círculo más cercano han estado envueltos en actos de corrupción, como el tristemente célebre René Bejarano Martínez, exhibido llevándose fajos de dinero con todo y ligas, y Gustavo Ponce Meléndez, señalado de fraude por 30 millones de pesos. Ambos funcionarios fueron acusados por diversos delitos y terminaron en la cárcel, aunque hoy están en libertad.

Los escándalos alrededor del “Rayito de Esperanza” parecieran una constante y, al mismo tiempo, una fuente de benéfica exposición en los medios de comunicación. Por ejemplo, apenas este lunes trascendió que su vocero desde hace años, César Yáñez, intentó negociar con autoridades de Puebla la liberación de su pareja sentimental, Dulce María Silva Hernández, detenida en el año 2010, bajo el cargo de realizar operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Pero es el mismo López Obrador quien con tremendos dislates —que no forman parte de su estrategia— se coloca en el ojo del huracán. Basta recordar, entre otras “joyas”, lo que posteó en su cuenta de Twitter en septiembre pasado: “Meade, como Videgaray, es egresado del ITAM, la escuela de tecnócratas neoporfiristas que han dañado la economía de la gente y a la nación”. Más desafortunada no pudo ser su afirmación, tanto que hubo de matizarla días después cuando escribió que “hay raras excepciones…”, refiriéndose al mismo tema.

Al dueño de Morena se le puede acusar de todo menos de tonto. Definitivamente no lo es, por el contrario, es un tipo sagaz que ha sabido sobrevivir a los sexenios panistas y al actual del “nuevo PRI”. Tiene una gran legión de seguidores, especialmente en la Ciudad de México y ciertas zonas del Estado de México y del sureste de la república mexicana. No obstante, quienes lo detestan y ven en el ex priista una seria amenaza suman cientos de miles y no dudan en manifestarlo a la menor oportunidad.

Todo lo anterior viene a colación por la más reciente respuesta de Andrés Manuel a las imputaciones de quienes aseguran que es como Donald Trump, luego que éste afirmara que sólo aceptará los resultados electorales en la unión americana si él gana. Ni tarde ni perezoso, el ex perredista contestó vía Twitter: “Salinas apoyó a Bush en campaña y Calderón a McCain, ahora juntos con Claudio X. y sus achichincles, dicen que soy como Trump. No manchen”. Por si había duda alguna, en otro evento confirmó su dicho: “No manchen, váyanse al carajo”. La jocosa réplica ocupó a muchos politólogos, tuiteros y exacerbó la creatividad en la generación de los infaltables memes.

Todavía veremos muchas de las que acostumbra el Mesías tabasqueño y que usualmente van dirigidas a los que él llama la “mafia del poder” o al PRIAN. Incluso, no faltarán los consabidos derrapones a los que ya nos tienen acostumbrados él o quienes lo rodean. Por lo pronto, Andrés Manuel está seguro que “trae muy nerviosos” a sus contrincantes para el 2018, sin embargo, éstos, aunque lo miran con cierto recelo, creen que su oportunidad de llegar a Los Pinos ya pasó. ¿Será?

LA DISPUTA AZUL

Las “tribus” azules (también existen) están en franca disputa por la candidatura del PAN para contender por la Presidencia de la República en el 2018. El presidente de Acción Nacional, Ricardo Anaya, es evidente que ha sacado ventaja en esa competencia, aprovechando su posición al frente del instituto. Las inconformidades por ello ya salieron a flote de manera más clara.

Mediante una carta, militantes destacados del PAN pidieron el pasado fin de semana al “joven maravilla” definir sus aspiraciones presidenciales para que, de ser el caso, deje la dirección del partido, pues incurre en conflicto de intereses, ya que lo ha usado como plataforma para promocionarse en su deseo de encaminarse rumbo a Los Pinos, lo que hace, a decir de los firmantes, una competencia inequitativa.

Entre los signatarios del documento están los senadores Ernesto Cordero y Roberto Gil, gente muy cercana al ex presidente Felipe Calderón, esposo de Margarita Zavala, quien encabeza las encuestas entre los posibles candidatos azules. ¿Simple coincidencia? En política no existe esa palabra. Es más, nunca ha existido.

@BTU15