Los “osos” y desmentidos en Morena

Cuando López Obrador abrió las puertas de Morena, entró por ella gente valiosa: operadores políticos de primer nivel, capaces y, además, honestos. Cosa rara en la clase política nacional. Pero con ellos también llegó una abrumadora mayoría de  arribistas, trapecistas, individuos de dudosa reputación, sin preparación, y en no pocos casos, de una vulgaridad tal que es motivo de pena ajena. Hoy, el “cascajo” que recibió el partido de AMLO, velozmente  se convierte en ominoso lastre.

En el afán de generar gran volumen de seguidores y apoyadores a su causa –cosa que logró con mucho éxito- el líder morenista dio cabida en su movimiento a cuanto charlatán y cartucho quemado le expresaba su apoyo. Hoy, todo indica, empieza a pagar los costos de la temeraria decisión. Hay casos representativos que así lo muestran para infortunio del presidente electo.

Por ejemplo, la morenista (y ex priista), actualmente senadora por Baja California, Alejandra del Carmen León Gastélum, enviada a la bancada del PT luego de que en Morena le suspendieron un año sus derechos partidarios por celebrar el triunfo electoral de Andrés Manuel, con champan e insultar a sus contrincantes perdedores del PAN y PRI con unos modales que la pintan de cuerpo entero: “se la chingaron cabrones porque se quedaron como “cucarachas fumigadas”; tras ser exhibida en redes sociales, la fina dama, conocida popularmente como “Lady Champagne”, hubo de disculparse con los adversarios ofendidos y con la ciudadanía. Pero el daño ya estaba hecho.

Qué decir del “diputado dormilón” proclive a entregarse a los brazos de Morfeo durante las sesiones en San Lázaro. Manuel Huerta Martínez ha sido pillado en al menos tres ocasiones durmiendo en su curul. La justificación es que trabaja mucho y que es humano. Una explicación burda y cínica.

Y en días recientes, conocimos parte de la ignorancia, vía “las benditas redes sociales” -como las describe el electo-, de la diputada local  morenista, en Veracruz,  Ana Miriam Ferráez Centeno, al confundir a Hugo Chávez con Vicente Fox, y no recordar, además, el nombre del panista, cuando éste, siendo Presidente, le pidió a Fidel Castro comer y abandonar el país. Fue tan deplorable su intervención en la tribuna del Congreso local, que recibió una generosa abucheada. En un comunicado posterior, intentó defenderse mediante su condición de género pretextando ataques por ello.

No obstante, el “actor” que se lleva las palmas en ese cúmulo de torpezas abismales, es el senador por Morena, Félix Salgado Macedonio; un personaje oscuro y pendenciero, quien, a pesar de sus antecedentes, increíblemente fue colocado al frente de la Comisión de Defensa Nacional. En el año 2000 fue exhibido por diferentes medios de comunicación en estado de ebriedad y oponiendo resistencia a los policías que lo detuvieron. Cuando se desempeñó como alcalde de Acapulco, -2005-2008- la violencia se desbordó en el Puerto. Incluso, en el año 2007, se conoció de una investigación en su contra por presuntos nexos con un grupo del narcotráfico. Como se ve, un historial nada digno.

Sucede que Salgado Macedonio no tardó en confirmar públicamente su ineptitud política y sus modos aldeanos y peligrosos como legislador. Este viernes, el guerrerense soltó una barbaridad que impacta directamente en la democracia mexicana: “aquel gobernador que no se ajuste al lineamiento constitucional, desde aquí –Senado de la República- se puede dictar la desaparición de poderes”, esto, en alusión a la oposición de 12 mandatarios estatales que rechazan el plan de seguridad de AMLO.

Muy rápido fue desmentido por el poderoso jefe de la bancada de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal: "Félix Salgado Macedonio es un senador muy eficaz, es un buen senador de Morena, pero no, con los gobernadores sólo hay paz, hay una relación de respeto, tienen su libertad a salvo. Como coordinador del grupo parlamentario les digo que no se preocupen, no vamos a hacer nada fuera de la ley", aseguró Monreal a los medios, quien dejó a Salgado como un bravucón mentiroso. Nada que extrañe.

De esta manera es como se comportan algunos de los morenistas que en realidad nada aportan al proyecto político del futuro presidente de México. Están ahí gracias al efecto obradorista, al dedo del señor todopoderoso en turno, no a sus méritos como funcionarios o ciudadanos ejemplares y ellos lo saben, por eso hacen hasta lo imposible para llamar la atención de quien piadosamente los impuso en sus puestos, aunque la vía para lograrlo sea a base de errores garrafales y un servilismo rastrero. Con los 30 millones de votos y el actual capital político, López Obrador no precisa de tan abyectos comportamientos. Pero qué puede hacer, es el costo de admitir y reciclar cascajo en Morena.

STATU QUO

Las caravanas de migrantes centroamericanos representan un problema de magnitud inimaginable para el gobierno mexicano. La administración de Peña Nieto no quiso meterse en más dificultades y ya de salida se hizo como el tío lolo y dejó crecer el asunto. A cuatro días de que AMLO tome posesión, el conflicto le espera y no será nada sencillo de solucionar. Este domingo, las autoridades estadounidenses impidieron el paso de unos mil quinientos migrantes que intentaron ingresar por la fuerza a su territorio. Los rechazaron con gas lacrimógeno y balas de goma. Y sólo es el principio.

@BTU15

*Nota del Editor: Foto: lopezobrador.org.mx*