La revocación de mandato y sus “milagros”

La revocación de mandato, que no ratificación, ha obrado milagros. Así, el uso obligatorio de cubrebocas en espacios abiertos, fue eliminado en la Ciudad de México, aun cuando diversos expertos consideran que no es el momento adecuado; No obstante, la morenista Claudia Sheinbaum así lo decidió. Es una funcionaria dócil en extremo que obedece sin chistar las órdenes de su jefe. Más aún, se mimetizó respecto a éste. Es una eficaz imitación del huésped de Palacio Nacional.

En la capital de la República, donde en las últimas elecciones Morena fue el gran perdedor, los milagrosos efectos de la revocación de mandato, próxima a celebrarse, son generosos.  El descuento en el impuesto predial a los adultos mayores se realizaba a partir de los 60 años; hace dos semanas las autoridades locales anunciaron que ahora ese beneficio es de 58 años de edad en adelante.

Otro prodigio derivado de la revocación, es que el gobierno federal no está cargando el IEPS a los consumidores de gasolina. Los miles de millones de pesos por esa decisión, se resienten en las arcas de la Federación. Desde luego que se trata de una medida populista que pretende evitar un fuerte costo político. Hoy, no es sino un oneroso paliativo, insano para los ingresos de la hacienda pública.

Un milagro más en México, que como coincidencia se dio en días recientes rumbo a la mencionada revocación -a la que muchos califican como una burda farsa-, es la liberación de la señora Alejandra Cuevas, hija de quien fue pareja por décadas del hermano del fiscal Alejandro Gertz Manero. Cuevas Morán sufrió el ilegal y brutal asedio, persecución y encarcelación de parte del siniestro Gertz.

Las anteriores son algunas de las portentosas “coincidencias” que ha dejado en su camino el proceso de la dichosa revocación. Vamos a observar si tales prodigios son meramente temporales. O se ratifica que fueron nada más que consecuencias del caprichoso e inútil ejercicio “democrático”.

Y mientras el señor presidente y sus empleados están dedicados a promover desesperadamente tal propaganda –la revocación- y agredir al INE y sus consejeros, el país, y con él la población, padece más el infierno de la violencia e inseguridad. Nunca se había visto un México tan violento en épocas modernas, y vaya que eso es mucho decir. Las masacres son un espectáculo macabro de todos los días. Nadie se salva en ellas. Los mismo son ejecutados hombres, que mujeres, niños y ancianos.

Pero que el país se esté cayendo a pedazos por esa inseguridad que abarca ya todo el territorio nacional, no es un tema prioritario en la agenda de Palacio Nacional, donde se cree que levantarse de madrugada y tener reuniones con el gabinete de seguridad, es atender ese delicado asunto. Miles de muertes dolosas después, no entienden que la estrategia de los abrazos es inservible y ridícula.

Ni la Guardia Nacional, ni el Ejército y Marina, han podido frenar la violencia en la República, y quizás se comprenda, hoy las fuerzas armadas, esas que el presidente prometió regresar a sus cuarteles, están más concentradas en otras lucrativas tareas asignadas por su jefe supremo. Lo mismo construyen aeropuertos –subutilizados-, que trenecitos en el sureste, o sucursales bancarias del Bienestar. El jefe del Ejecutivo prácticamente les ha dado todo a los militares en un claro afán de tenerlos contentos. En ellos ha fincado la seguridad de su gestión. Les tiene miedo, es evidente.

Así que para nada debería extrañar cómo se encuentran Colima, Michoacán, Zacatecas, Quintana Roo, Guanajuato, Guerrero, Puebla, Sonora, Morelos, por mencionar sólo algunos estados donde los índices de asesinatos, masacres y demás delitos son propios de un país donde impera todo, menos un estado de derecho que es consecuencia del no respeto a las leyes y la tolerada impunidad.

Muchas son las necesidades de la enorme mayoría de mexicanos. Hay 55 millones de ellos en condición de pobreza, de los cuales unos once millones están en pobreza extrema. La cantidad de muertos por la deficiente y tardía atención médica en la pandemia de covid-19, supera el medio millón de personas. El desabasto de medicamentos es criminal y en nada se parece al sistema de salud público como el de los países nórdicos que prometió en campaña el hoy titular del Ejecutivo. Sólo mentiras.

Entretanto, la polarización social, alentada en mucho desde la publicidad mañanera, se incrementa a cada instante y aumenta el riesgo de que se desborde con las perniciosas consecuencias que a nadie convienen. Hay mucho por hacer, y ya se le fue más de medio sexenio al presidente sin que se vean resultados concretos y benéficos para la población. Las inútiles obras faraónicas son más bien monumentos al inconmensurable ego presidencial, como la dichosa revocación que nada absolutamente aportará a la debilitada democracia, ni a la sociedad.

STATU QUO

La relación entre el presidente de México y el gobierno estadounidense se volvió más tensa de lo habitual a causa de la pretendida reforma eléctrica que el tabasqueño insiste en establecer mediante sus empleados en el Congreso. Veremos si el mandatario resiste las presiones de EE.UU.

@BTU15

*Nota del editor: imagen en portada: captura de pantalla*