¿La “estupidez” de Susana Zabaleta?

“… Tristemente sí me equivoqué. Perdón por mi estúpida esperanza y por pensar en un México que todos queríamos; lo sé, es decepcionante”. El mea culpa es de la actriz y cantante Susana Zabaleta.

La muy talentosa y guapa señora respondió así a un señalamiento del periodista Sergio Sarmiento en su columna Jaque Mate publicada en el periódico Reforma, donde reproduce los eufóricos dichos de la famosa Zabaleta, luego del arrollador triunfo de López Obrador en las elecciones presidenciales: “Yo creo que a la cultura nos va a ayudar muchísimo y ahora sí hay lana por fin, después de no sé cuántos miles de sexenios. Ahora sí hay lana para la cultura… Vete a volar, Gaviota”.

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Imagen: especial

No es sencillo admitir los errores, esto a nadie gusta. No son pocos los que aceptan sotto voce haberse equivocado en su voto el pasado 1 de julio. Y las causas para ello están a la vista. Una de las más importantes, fue dada a conocer este miércoles por el IMSS. La creación de empleos formales cayó 88% en el mes de mayo último, pues únicamente se registraron 3 mil 983, contra los 33 mil 966 del mismo periodo en 2018. Cortesía de varias decisiones erróneas adoptadas por el Gobierno.

Y cuando escribimos Gobierno, nos referimos al presidente Andrés Manuel López Obrador, pues resulta evidente que concentra en absoluto las decisiones políticas y económicas en la actual administración. Hoy, como en los gobiernos priistas y panistas, está más que vigente el ignominioso servilismo de los funcionarios: “¿Qué horas son? ¡Las que usted diga, señor presidente!”.

El desencanto hacia el trabajo presidencial llegó muy rápido. Seis meses bastaron. Miles de despedidos en las oficinas gubernamentales, inmorales recortes a dependencias y organismos, a la ciencia, educación y, por supuesto, a cultura, con el propósito de asignar supuestos ahorros a “programas sociales”, que en los hechos no tienen otro fin sino el de obtener beneficios electoreros, van socavado rápidamente las simpatías hacia el titular del Ejecutivo federal.

Las bajas en las calificaciones a Pemex y el país, a pesar de las rabietas en Palacio Nacional, no son gratuitas, son efecto de la muy crítica situación financiera y comercial de la empresa productiva del Estado y la carencia de un plan viable para rescatarla; en el caso de México, se debe a la aversión al riesgo que se ha generado entre los inversionistas nacionales y extranjeros por falta de certidumbre y respeto al estado de derecho. Hay muchas ocurrencias y caprichos que afectan a la economía.

No es posible comprender la cancelación del aeropuerto en Texcoco donde se perdieron miles de millones de pesos y miles de empleos directos e indirectos. El mensaje que se envió a los mercados fue contundente: el nuevo gobierno morenista no garantiza seguridad para las inversiones. Y así lo vivieron en carne propia los empresarios nacionales. Apenas el pasado jueves el presidente y diversos organismos de la iniciativa privada, encabezados por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), firmaron con el presidente López Obrador el Acuerdo para Promover la Inversión y el Desarrollo Incluyente, mediante el cual ofrecieron invertir 32 mil millones de dólares en este año.

Tan sólo unas horas después de la reunión con los empresarios, el gobierno anunció la cancelación de las rondas petroleras que se realizarían el próximo octubre. La decepción y molestia de la cúpula empresarial llevó a Carlos Salazar Lomelín, dirigente del CCE, hasta Palacio Nacional donde el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, se dijo sorprendido por la decisión. Así la bipolaridad y falta de seriedad en el gobierno lopezobradorista, lo cual se ha convertido en una constante.

Otra prueba de lo errático en las decisiones gubernamentales, es lo sucedido este fin de semana en Gómez Palacio, Durango, donde además de la rechifla y abucheos al gobernador panista José Rosas Aispuro, -lo que sistemáticamente pareciera una especie de celada en las giras de AMLO- el presidente López Obrador se atrevió a cancelar el proyecto del Metrobús en la comarca lagunera, mediante una consulta -ilegal, a todas luces- a mano alzada entre sus seguidores de la entidad.

Pero a pesar de los yerros, hay algunos ciudadanos que, en el afán mediático, salen en defensa del mandatario, como lo hizo la cantante Belinda a media semana al asegurar que seis meses de gestión son insuficientes para calificar el trabajo presidencial, además de que “un presidente no es dios” para cambiar las cosas que están mal. Así la pluralidad de criterios respecto a la labor del controvertido presidente de México. Bienvenidas las opiniones y la libertad de expresión. Sólo los resultados permitirán evaluar en su justa dimensión lo que hoy está a discusión: el desempeño y decisiones de López Obrador. Por lo pronto, nuestro reconocimiento a doña Susana Zabaleta por sincerarse públicamente, valor del que carecen muchos morenistas arrepentidos.

STATU QUO

Finalmente, el doctor José Narro Robles mostró su congruencia. Mandó al carajo al Partido Revolucionario Institucional (PRI), partido en el que militó durante décadas.

“Hoy hago pública mi decisión de renunciar a formar parte de la #simulación en el proceso de elección de la nueva dirigencia de mi partido, pero también mi renuncia al @PRI_Nacional, partido en el que milité por más de 46 años”, escribió en su cuenta de Twitter el ex rector de la UNAM.

La burda imposición con fines aviesos que la nomenclatura trata de hacer con Alejandro Moreno, no hace sino arrojar otra palada de tierra a los restos del viejo y anquilosado dinosaurio tricolor.

@BTU15

*Nota del editor: foto tomada de @torreon*