La decepción nacional en el Azteca

La pobre exhibición que regaló la Selección Mexicana de Futbol anoche en el Estadio Azteca frente a su similar de Estados Unidos sólo confirma la mediocridad del balompié nacional. Pese a que en la alineación estaban siete jugadores que militan en clubes europeos, el nivel mostrado en el césped de la cancha mundialista fue poco menos que ridículo. La silbatina al final del encuentro lo dijo todo. 

Gerardo Martino es un técnico que hoy bien podría catalogarse como bananero. El argentino parece haber perdido la brújula al no saber leer correctamente lo que ocurre durante los partidos. Se volvió un analfabeta del futbol. Los cambios, cuando son necesarios, tarda en hacerlos. Está obsesionado con jugadores que no tienen nivel para estar en la Selección; otros que sí, los tiene en la banca.

No basta correr los 90 minutos, sudar la camiseta, como se dice coloquialmente. Hay que hacerlo con inteligencia, con una táctica bien definida y mejor ejecutada. Correr y correr no genera per se buen futbol. Basta ver a Jorge Sánchez -el lateral del América- que se esfuerza todo el tiempo pero es incapaz de centrar bien o de tomar la mejor decisión cuando se incorpora al ataque.

El “Chucky” Lozano quedó mucho a deber, no pasa por su mejor momento y se entiende por qué no es titular en el Nápoli. El “Tecatito” Corona –de gran nivel en el Sevilla- fue intrascendente, no pesó en el encuentro. Mientras que Héctor Herrera –que destaca en el Atlético de Madrid- y Edson Alvares, titular indiscutible en el Ajax, no estuvieron a la altura y sufrieron en la media cancha.

Arteaga fue luz y sombra; aunque posee clase, fue errático en varias jugadas arriesgando a que cayera un gol. Los centrales, Johan Vásquez y el “Cachorro” Montes cumplieron a medias aunque se vieron agobiados no pocas veces. Guillermo Ochoa se convirtió en el salvador de la escuadra tricolor al salvar su meta con grandes atajadas por lo menos en tres ocasiones. Evitó la goleada.

Raúl Jiménez, pundonoroso como siempre, pero también por debajo de su nivel futbolístico. “Charly” Rodríguez no se notó. Total, que los seleccionados y su técnico se hacen pequeñitos cuando enfrentan al once estadounidense. La realidad es que México dejó de ser el “gigante de la Concacaf”. Esa distinción se la disputan Estados Unidos y Canadá. Es consecuencia de una mejor organización y planes congruentes de las federaciones de ambos países en sus respectivas ligas.

Aquí, los dueños del futbol privilegian el negocio antes que lo deportivo. Y están en su derecho pues tan popular actividad lúdica, la consentida en México, es un gran negocio. Nada más que la ambición está en riesgo inminente de ser acotada de manera significativa por la voracidad sin límite. Ayer mismo la afición en el Azteca reprobó la triste actuación del Tri y no se aguantó; a manera de protesta por su decepcionante futbol, coreó el grito “homofóbico” en cada despeje del portero rival.

Pagar boletos en extremo caros y a cambio recibir un espectáculo ínfimo despierta la ira del respetable. La Selección Nacional asistirá a Qatar, de eso no hay duda. Pero con el escaso futbol que desarrolla bajo la era de Gerardo Martino, el ridículo y pronta eliminación no están descartados.

Bajo lo observado en la fase de clasificación, donde en otras épocas se avanzaba caminando, como lo declaró –y sostuvo- otro técnico argentino, Ricardo Lavolpe, es claro que la era del “Tata” está agotada, pues se han evidenciado retrocesos a nivel de la Selección Mayor. Poco o nada ha aportado para hacer crecer su juego. Y los resultados están a la vista: EE.UU. nos pasa por encima de modo consecutivo y el señor Martino ni suda ni se acongoja, a cambio obsequia pretextos nimios.

Hay técnicos mexicanos que, luego de la fase clasificatoria, bien podrían tomar la batuta rumbo a Qatar; hay tiempo para preparar al equipo de todos y hacer un digno papel. Propietarios y directivos deben entender que el futbol no es sólo un juego, como de manera primitiva intentan conceptualizarlo alguno$ vocero$ en los medios de comunicación. El futbol es deporte, pasión, entretenimiento, pero, sobre todo: la esperanza de millones de aficionados en México.

@BTU15

*Nota del editor: foto en portada: @miseleccionmx*