Informe de AMLO… “según el color del cristal con que se mira”

Por alguna razón, el informe correspondiente a los 100 días de gobierno presentado este lunes por el presidente López Obrador, recuerda la célebre frase del poeta español, Ramón de Campoamor  “Y es que en el mundo traidor nada hay verdad ni mentira; todo es según el color del cristal con que se mira”, incluida en su excelsa composición Las dos linternas.

Lo anterior viene a colación por la división de opiniones en torno al mencionado informe presidencial. Para el Ejecutivo, la población está, gracias a su gestión, en una especie de paraíso terrenal. Y esto se debe, según sus irrebatibles palabras en Palacio Nacional, al hecho de haber cumplido 62 de los compromisos contraídos con el pueblo bueno y sabio, el pasado 1 de diciembre.

Estamos empeñados en establecer un auténtico Estado de Derecho. Seguiremos apegándonos al principio de que al margen de la ley nada y por encima de la ley nadie, manifestó el mandatario, mientras el mismo día, los medios de comunicación destacaban la ejecución de 15 personas en un table dance en Salamanca; el secuestro de 22 pasajeros –al parecer migrantes- por un grupo armado en un autobús foráneo en Tamaulipas; y el eco de las bajas en la perspectiva de la calificación apenas hace unos días, tanto a Pemex como a México.

Y en lo que pretende ser un tardío deslinde, el Presidente asegura no tener partido ni privilegia a dirigentes o representantes de sindicatos, organizaciones sociales o grupos de intereses creados. Es más, enfatiza: “El gobierno es de todas y de todos los mexicanos y su función principal es hacer valer la justicia y buscar el bienestar y la felicidad del pueblo”. Pero la felicidad no puede otorgarla el poder presidencial, por más “omnímodo” que sea, se la procura cada quien, es un tema personal.

Mientras que es relativamente fácil refutar aquello del no privilegio a dirigentes sindicales, pues Morena, es decir, su líder máximo, hizo senador por la vía plurinominal a “Napito” un “sindicalista” de muy cuestionada reputación que tiene varias demandas ante las instancias judiciales. Aquí no se ha hecho valer la justicia y alguien tiene que informárselo al señor Presidente, por si acaso lo ignora.

Hoy, muchas familias no son felices, se trata de los miles de trabajadores que han sido despedidos de las dependencias oficiales con malas maneras y sin un quinto de indemnización. Así, es utópico lograr la dicha deseada por el huésped de Palacio Nacional. Una incongruencia que pesa mucho, al igual que la indignación de muchas mujeres por el retiro del subsidio a las estancias infantiles.

Desde luego resulta imposible pasar por alto la extraordinaria popularidad de López Obrador, que actualmente ronda el 80% de aprobación, es decir, 8 de cada 10 encuestados aprueban el trabajo del tabasqueño. Sin duda, a querer o no, un envidiable bono al portador que permite al Presidente continuar con viento a favor su proyecto de gobierno, aunque no sabemos la fecha de caducidad.

Atreverse a combatir el robo de combustibles, lejos de restarle simpatías a AMLO, le ganó el apoyo social, a pesar de los daños económicos y sociales que esto generó. Hay que reconocerlo, pues la medida no era nada sencilla por los vastos intereses tanto del crimen organizado como al interior de Pemex. El huachicoleo es, sencillamente, un pernicioso e indomable monstruo de mil cabezas.

Pero los opositores de la administración obradorista no se callaron, esperaban el informe del morenista para desmentirle sus logros. Fue el caso del priista Miguel Ángel Osorio Chong quien tuiteó: “#LosOtros100Días se han caracterizado por la improvisación. Es tiempo de asumir la responsabilidad que implica gobernar y dejar de culpar al pasado”.

“En 100 días de @GobiernoMx, vemos con preocupación una tendencia a polarizar. También, poca aceptación de lo que la realidad indica, las decisiones han tenido un costo en la credibilidad del país, en la calificación crediticia y en la prospectiva de crecimiento”, escribió por su parte en la misma red social, la presidenta del Revolucionario Institucional, Claudia Ruiz Massieu.

Por su parte, René Juárez Cisneros, el jefe de la bancada tricolor en San Lázaro, no se guardó nada y vía Twitter ironizó: “Los primeros 100 días de este gobierno han sido muy buenos. Pero muy buenos para la confrontación, muy buenos para la destrucción, muy buenos para la descalificación, muy buenos para la polarización y muy buenos para las ocurrencias”.

Entretanto, los panistas postearon en sus redes sociales: “A 100 días de un gobierno incompetente, que solo ha buscado dividir a los mexicanos debido a su falta de rumbo y capacidad, hoy más que nunca en el #PAN nos comprometemos a defender la libertad y a seguir siendo el principal contrapeso de poder en todo #México”. Duras palabras del PRI y PAN, convertidos en opositores.

No quedan dudas, el gobierno de López Obrador, se ha desarrollado entre la controversia y la popularidad, entre claroscuros y una nueva forma de ejercer el poder. Mucho camino hay por recorrer, donde prevalece una fuerte y peligrosa polarización aunada a evidentes signos de autoritarismo. El contrapeso natural y legítimo es, desde luego, la sociedad misma. Ojalá no continúen descalificándola por sistema, como ha sucedido hasta ahora.

@BTU15