Evo, el “indígena” VIP

El restaurant del hotel Brick está muy distante de ser un comedor comunitario como los impulsados por Andrés Manuel López Obrador cuando se desempeñó en la jefatura de Gobierno del entonces Distrito Federal. El Brick; situado en la glamurosa y cotizada colonia Roma de la ciudad capital, es más bien, según la tabla clasificatoria del tabasqueño, un lugar “fifí” para comer y para hospedarse.

Saliendo del mencionado sitio fue captado el jueves pasado Evo Morales Ayma, expresidente boliviano asilado en México, protegido por al menos media docena de escoltas que viajaban en camionetas suburban. Como se ve, el personaje sudamericano que se escuda tras su condición de indígena para justificar que lo hayan echado del poder, poco tiene de austero y sí mucho de VIP.

Hechos considerados a partir de que el gobierno lopezobradorista ofreció asilo a Morales, permitirían, incluso, sospechar que el “renunciado” mandatario es proclive a la buena vida. Desde Bolivia llegó la información de la lujosa suite presidencial que se mandó construir, la cual nada tiene que ver con la supuesta austeridad pregonada por el “adalid” de la democracia quien, deslumbrado por algunos buenos resultados en su gestión, pretendía eternizarse en el poder.

Ya en el 2010, Morales Ayma dio señales de su gusto por los lujos y la modernidad  cuando envío al desperdicio el vetusto avión presidencial para estrenar un Falcon 900 EX Easy de fabricación francesa, cuyo costo ascendió a 38. 7 millones de dólares.  El anuncio de la adquisición y la llegada del avión fueron acompañados con fuertes polémicas generadas por los opositores, quienes consideraron que un país pobre como Bolivia no debería comprar un avión de ese precio. Además, observaron la compra directa y dijeron que debía haber convocado a una licitación, precisó en aquella fecha, la BBC en un artículo del 10 de julio (bbc.in/2OgpmJa).

Claro, en esa misma línea de austeridad teórica, el gobierno federal envío un moderno jet militar a rescatar a Evo la semana pasada. La aeronave fue comprada por el gobierno de Enrique Peña Nieto en el año 2015, erogando una suma de 54 y medio millones de dólares. Así que la moderación, como se ve, no es precisamente una cualidad del señor Morales, a pesar de que se afirme lo contrario.

La página electrónica plumas libres.com.mx, aseguró el domingo último que Evo recibirá de legisladores morenistas un monto mensual de 187 mil pesos y vivirá en el paradisiaco San Miguel Allende, Guanajuato. (bit.ly/2CRNzAj). ¡Qué tal con la exquisitez del oriundo de Bolivia!

Por lo pronto, y pese al rechazo de un amplio sector social en México, el defenestrado exmandatario boliviano se da gran vida en el país a costa de los contribuyentes, a diferencia de 53 millones de pobres que no pueden ir a tomar café al Brick, o disponer de guaruras oficiales para que no los asalten en el transporte colectivo, al salir de un cajero automático o les roben el celular y la cartera en la calle. Pero Evo, no obstante su discurso simplón, no presta atención a ello, los menos favorecidos en la nación azteca le tienen sin cuidado, él está obsesionado con retomar el poder.

No sabemos si Morales logrará su propósito de instalarse nuevamente en la Presidencia de su país, lo que resulta obvio, es que el gobierno lopezobradorista ha puesto a su servicio la infraestructura suficiente, para que durante su permanencia en la república mexicana siga haciendo política sin restricción o incomodidad alguna. Así que lo seguiremos viendo en cuanta entrevista repetitiva le sea posible. Donde sea. Así se las gasta Evo Morales y su insufrible cantaleta de que su rechazo en Bolivia es por su condición de “indio”, como lo aseguró este domingo a la revista Proceso (bit.ly/2OjtzMh). En todo caso, don Evo Morales es, reiteramos, un indígena VIP.

STATU QUO

De los muchos frentes abiertos que tiene el presidente López Obrador, se agrega uno más: la inconformidad del poeta Javier Sicilia. En días recientes se han intensificado las críticas del literato y activista al gobierno de AMLO, en especial por la inseguridad y violencia que prevalece en el país.

Sicilia, otrora cercano al mandatario, se convirtió en acérrimo juzgador de la fallida estrategia de seguridad del gobierno. El domingo reciente publicó una carta en el semanario Proceso (bit.ly/2CT5ztQ) donde fustiga con extrema dureza el actuar del presidente:

“Durante tu campaña, Presidente, prometiste hacer de la verdad, la justicia y la paz la agenda de la nación. Por desgracia dejaste a un lado esas promesas para poner en su lugar otras que carecen de sentido cuando el país está en llamas”, escribe un enfadado Javier Sicilia en su artículo titulado Tercera carta abierta a Andrés Manuel López Obrador.

A pesar de que el Ejecutivo minimizó durante la mañanera del lunes, los señalamientos del escritor, éste advierte al presidente: “Voy a caminar (pronto te diré el día) hasta el Palacio Nacional, hasta tu casa, la casa de todos, para cobrar el cheque que nos debes y el beso que me adeudas”.

“Lo que falta es la humildad del que escucha y la voluntad política de quien gobierna. Sin el suelo de la verdad, la justicia y la paz –que pasa también por el respeto a las autonomías, a los pueblos indígenas y el fortalecimiento de las localidades– no habrá historia ni democracia, sino odio, sangre, fosas, fuego y cenizas”, sentencia Sicilia en otra parte de su texto.

@BTU15

*Nota del editor: Foto en portada tomada de @evoespueblo*