El difícil arte de ser fifí

En algún momento de nuestras vidas todos hemos incurrido en el pecado de ser fifís o al menos parecerlo. Si consideramos la definición del futuro presidente de México, hemos caído en ese supuesto cuando celebramos algún evento familiar, social, de índole profesional o laboral. Quizás nos hemos vestido el mejor o único traje para casarnos, asistir a unos XV años, a la graduación de algún familiar, cuando acudimos a una entrevista de trabajo y hasta la ocasión de un sepelio.

Resulta imposible no caer en la trampa del condenable fifismo. Pero -siempre el odioso pero- como en la mayoría de los aspectos terrenos, prevalecen clases; es decir, hay de fifís a fífís. No es lo mismo el fifí de la sierra de Guerrero que se viste de gala de acuerdo a sus tradiciones para participar en la fiesta del santo patrono, que el individuo dispuesto a organizarse sin pudor alguno una boda al más puro estilo de la derrochadora oligarquía y que, además, se aplica al máximo para difundirla en una “exclusiva” revista. Hasta hoy, no existe precepto, al menos conocido, que impida esta conducta.

Cada quien puede comportarse como fifí cuando se le pegue la gana en este maravilloso México. Nada lo prohíbe. Quizá lo execrable de ese comportamiento es cuando alguien lo quiere meter con calzador en el mismo costal de la congruencia bajo pretextos pueriles que por su naturaleza resultan increíbles. Lo vimos en el enlace matrimonial de César Yáñez, hombre muy cercano al presidente electo, quien echó la casa por la ventana; ostentación de la cual fue testigo Andrés Manuel López Obrador en su calidad de invitado. Ahí mismo desapareció la austeridad republicana.

Pero si aún quedaban dudas, la ensalzada austeridad morenista dio señales de que no reaparecerá más. En días recientes, a través de las redes sociales, se exhibieron fotos de José Ramón López Beltrán, primogénito de López Obrador, en Madrid, donde se habría hospedado en el Villa Magna, un hotel ‘fifí’ de gran lujo donde el hospedaje diario cuesta por lo menos unos siete mil pesos.

Si se tienen los recursos personales para realizar un periplo con opulencia, no debería preocuparnos lo que se achaca al hijo de AMLO; lo inaceptable es que se costeara con recursos públicos, como los que el INE asigna a Morena como parte de sus prerrogativas y que provienen de los impuestos pagados por los mexicanos. Esto ubicaría a las huestes de Morena en las mismas prácticas de abuso e incongruencia de los gobiernos priistas y panistas, tan criticados por el presidente electo.

Fifí, es un calificativo que la Real Academia Española define como “Persona presumida y que se ocupa de seguir las modas”. No obstante, el cuasi mandatario mexicano, lo adjudica de manera distorsionada y general a persona o ente que difiera de sus ideas y se atreva a criticarlo. Lo mismo es usado para denostar a la prensa, que a intelectuales, académicos, organismos sociales y adversarios políticos, en eso, hay que reconocerlo, es absolutamente democrático. El antídoto, por cierto, es la alabanza incondicional.

Así que en el próximo sexenio habrá que cuidarse de no comportarse como fifí bajo ninguna circunstancia. Periodistas, críticos acérrimos, académicos, empresarios “voraces”, y en especial quienes insisten neciamente  en señalar los yerros lopezobradoristas y de su clan familiar, deberán usar otros outfits para evitar la denostación presidencial, so pena de ser incluidos en el catálogo fifí.

LAS CARAVANAS MIGRANTES (que nada tienen de fifís)

Menudo lío han originado al gobierno las cuatro caravanas de migrantes que ingresaron a la república mexicana. A pesar de la conocida docilidad de la administración peñista hacia Donald Trump, la policía federal ni los gorilas del INM, menos los cuerpos policiacos estatales y municipales, lograron frenar el avance de los centroamericanos en territorio nacional en su paso rumbo a la unión americana. El contingente más numeroso llegó a la Ciudad de México, donde fueron alojados en el Estadio Jesús Martínez “Palillo” de la Ciudad Deportiva, en la Magdalena Mixhuca. 

A unos 5 mil migrantes provenientes principalmente de Honduras, el Salvador, Nicaragua y Guatemala se les proporcionan diariamente alimentos, agua potable, servicio médico y seguridad. Un acto loable que, sin embargo, origina un fuerte gasto que no estaba contemplado en las finanzas del gobierno capitalino. ¿Cómo afectará este egreso fortuito, consecuencia de un fenómeno migratorio global que amenaza con hacerse recurrente en la nación azteca?

IGUALDAD DE DERECHOS A LAS PAREJAS DEL MISMO SEXO

En un hecho histórico, el Senado avaló este martes, modificar las leyes del IMSS e ISSSTE para que los cónyuges y concubinos del mismo sexo cuenten con acceso a la seguridad social, servicios y prestaciones que por años se les negó. Sin duda es un avance en materia de igualdad y respeto a los derechos humanos. Nadie en México debe ser discriminado por sus preferencias sexuales o condición de género. Se puede estar o no de acuerdo con dichas uniones, pero es necesario el respeto y tolerancia hacia los demás en una sociedad madura y democrática.

@BTU15

*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*