Claudia y Marcelo: dos “corcholatas” en pugna

Resulta común que los políticos se unan en grupos disciplinados, así se fortalecen y buscan alcanzar objetivos comunes. Le funcionó al PRI durante 70 años. Cuando dejó de ser funcional llegó el derrumbe. El partido hegemónico se convirtió en una penosa sombra de sus tiempos esplendorosos. Lo mismo sucedió al PRD. Cuando cada quien jala por su lado, la solidez de esos bloques se pulveriza.

Y es lo que está sucediendo de manera inexorable en Morena, el partido oficialista, con lo que su fundador y líder máximo denominó “corcholatas”, es decir, los aspirantes a sucederlo en la silla presidencial. Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno en la Ciudad de México y Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, tienen ya un enfrentamiento que no les es posible disimular. El fuego amigo surge de ambos morenistas conforme trascurre el sexenio.

Exacerbada por el claro favoritismo del presidente López Obrador hacia Sheinbaum, la disputa va in crescendo. Las apariencias guardadas se rompieron en definitiva este jueves cuando la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México dio a conocer los resultados de su peritaje para determinar las causas del colapso en un tramo de la Línea 12 del Metro, el pasado 3 de mayo.

“El colapso fue principalmente originado por los errores en su construcción misma que contribuyeron a acelerar de manera notable la cinemática del colapso”, afirman las conclusiones del peritaje elaborado por la Fiscalía, cuya titular, Ernestina Godoy, reporta a Sheinbaum Pardo.

Sabido es que la casualidad no existe en política. Aunque los resultados presentados por la Fiscalía capitalina estén sustentados, según afirman, en un extenso y minucioso peritaje realizado por expertos, el misil, es evidente, fue dirigido con precisión quirúrgica a Marcelo Ebrard, pues bajo su gestión como jefe de Gobierno (2006-2012) se construyó la también conocida como Línea Dorada y representó, en su momento, la obra insignia del ahora titular de Relaciones Exteriores.

La cohesión en Morena está sujeta con hilos tan finos que a nadie podrá contener cuando de satisfacer ambiciones personales o de grupo se trate. Lo estamos viendo hoy con Ricardo Monreal, el líder y operador morenista en el Senado. Caído de la gracia palatina, por la cual era invitado frecuente a desayunar chilaquiles, Monreal ha dicho que estará en la boleta del 2024 con o sin Morena. Así, la utópica unidad del “movimiento” de regeneración nacional es una quimera.

Marcelo Ebrard, que ha fungido como el eficaz “bombero” del presidente López Obrador en el caso de las vacunas anticovid y para limar asperezas con la administración de Joe Biden, pareciera relegado ante la serie de encomios que el mandatario hace en público de Claudia Sheinbaum, como levantarle el brazo ante seguidores y simpatizantes de la autollamada cuarta transformación.

Por lo pronto, desde hace semanas, trascendió que don Marcelo pidió a su equipo evitar reuniones donde también esté la jefa de Gobierno. La pugna dejó de ser sotto voce para pasar al terreno de lo público. La estrategia en el antiguo Palacio del Ayuntamiento es clara: bajar del ánimo y cercanía de López Obrador al Canciller. Las acusaciones en el peritaje de la tragedia del Metro, donde fallecieron 26 personas y 98 resultaron heridas, no es asunto menor y si la Fiscalía dependiente de Claudia Sheinbaum, efectivamente documenta sin objeciones que el desplome se debió a mala construcción, va a ser un pesado lastre para Ebrard que le puede sepultar sus deseos presidenciales.

La amenaza velada salió de la propia fiscal capitalina, Ernestina Godoy:

“Al respecto, informo que esta Fiscalía cuenta con los elementos para imputar a una serie de personas morales y físicas que tuvieron bajo su cargo asegurar que las causas del colapso no se presentaran. Así, la Fiscalía General de Justicia solicitará, en unas horas, audiencias ante el Poder Judicial para presentar imputaciones penales por los delitos de homicidio, lesiones y daño a la propiedad en contra de personas físicas”. Queda muy claro que Ebrard está en la mira y este “pecado” se agrega a los ya existentes en su historial: los federales linchados en Tláhuac cuando se desempeñó como secretario de Seguridad Pública y los muertos en el operativo fallido del News Divine, durante su periodo como jefe de Gobierno.

Marcelo tiene la ventaja de que supo imponer a su patiño Mario Delgado en la dirección de Morena. Ahí le adelanta a Sheinbaum. Aunque es indiscutible que la decisión final será de López Obrador para nombrar al candidato morenista rumbo al 2024. Por hoy, a pesar de que la jefa de Gobierno, dista de tener una labor óptima, con una estrategia de seguridad harto cuestionable, donde anarquistas destilan violencia al infiltrarse en marchas, sicarios balean a un empresario en su camioneta en las inmediaciones del aeropuerto Benito Juárez, los asaltos en el transporte público, la vía pública y comercios son hechos normales. Además de que las calles están llenas de baches, Sheinbaum Pardo, la “corcholata” favorita, disparó un misil desde la Fiscalía.

@BTU15

*Nota del editor: imagen en portada: especial Internet*