AMLO vs CNDH, un pleito muy peligroso

La mañana del jueves, durante su acostumbrada conferencia a los medios. El tono del discurso presidencial se tornó aún más virulento que de costumbre y de nuevo arremetió en contra de la Comisión Nacional de Los Derechos Humanos (CNDH), cuando fue cuestionado acerca de una recomendación de ésta.

A pregunta expresa de los reporteros, afirmó: “respecto a lo de la Comisión de Derechos Humanos, no vamos nosotros a aceptar una recomendación”, refiriéndose así a la recomendación 29/2019 del 31 de mayo de 2019, de la CNDH, sobre el caso de la violación a los derechos humanos de las personas usuarias y beneficiarias del “programa de estancias infantiles para apoyar a madres trabajadoras”.

¿Y cómo se atreve la Comisión de Derechos Humanos a estar respaldando estas cosas? Inquirió el mandatario con gesto adusto ante los periodistas reunidos en Palacio Nacional.

“Se quedaron callados cuando los ABC y ahora resulta que quieren acusarnos en instancias internacionales. Que lo hagan, tengo mi conciencia tranquila, no soy cómplice de corruptos ni voy a ser corresponsable de un hecho que no deseamos nadie; pero si ellos son irresponsables, nosotros no. Es lamentable la actuación de la Comisión de Derechos Humanos”, señaló el Ejecutivo, y agregó, para que no quedaran dudas: “¿Cómo voy a avalar eso? Les debería de dar vergüenza”.

Previamente, el 28 de junio último, sobre el mismo tema, ya se habría pronunciado: “Era inaceptable, inaceptable y es hasta una vergüenza que la Comisión Nacional de Derechos Humanos haya emitido esa recomendación”. De ese tamaño es la ira y descalificación

Empero la CNDH exhibió a López Obrador, pues le recordó que el 31 de julio del 2009, un mes después del fatídico incendio de la guardería ABC, que provocó la muerte de 49 niños y decenas de heridos, la Comisión emitió la recomendación respectiva, No. 49. https://bit.ly/30z70rR.

Pero la disputa entre el organismo responsable de defender los derechos humanos en México y el presidente se ha hecho más profunda e irreconciliable, basta recordar que por primera ocasión en 29 años, el presidente López Obrador rechazó acudir en junio pasado a la presentación del informe de labores anual del Ombudsman. Un comportamiento que demuestra el franco desdén a la CNDH.

Si bien, lo que pareciera sólo un ríspido y mediático desencuentro político, el pleito entre la Institución dirigida por Luis Raúl González Pérez –próximo a concluir su gestión-  y López Obrador tiene profundas raíces. La parte presidencial busca desacreditar a toda costa el trabajo de la Comisión y a su dirigente  para terminar con el dolor de muelas que le ocasiona con las recomendaciones y críticas a ciertas decisiones adoptadas por el tabasqueño, quien, como lo sabe todo mundo, es absolutamente intolerante a las opiniones adversas a su labor gubernamental.

Mientras que Gonzáles Pérez –y el grupo detrás de él- no parece dispuesto a inclinar la cabeza ante el omnímodo poder presidencial. Al menos así es posible entenderlo en su amplio comunicado de este viernes donde responde a las acusaciones del presidente de la república:

La CNDH lamenta y expresa su preocupación por la reiterada denostación que desde la Presidencia de la República se hace de su trabajo y desempeño, con sustento en afirmaciones que no corresponden a la realidad, que desinforman a la sociedad, generan una percepción equivocada sobre el caso y confunden la atención pública”, enfatiza la información.

Y el organismo va más allá al afirmar: “La Recomendación 29/2019 no defiende programas de gobiernos de administraciones pasadas, ni atiende a intereses políticos o ideológicos. Lo que busca es preservar y defender los derechos humanos de niñas y niños, así como de madres y padres trabajadores, principalmente, a los cuales se les estaría privando de la oportunidad de acceder a servicios profesionales de cuidado y atención integral infantil, afectando de igual forma sus posibilidades reales de subsistencia y desarrollo profesional y personal en el caso de éstos últimos”.

Y en el punto siete de su comunicado, la CNDH le refuta a López Obrador aquello de guardar silencio: “En cuanto al pretendido silencio u omisión respecto del caso de la Guardería ABC, esta Comisión Nacional vuelve a hacer notar lo infundado de tales aseveraciones, ya que la CNDH emitió el 31 de julio de 2009 la Recomendación 49/2009, cuyo contenido es públicamente disponible y que a la fecha aún no ha sido cumplida en su totalidad”.

Finalmente, la Comisión Nacional le enfatiza a AMLO  “un respetuoso llamado para que la discusión y atención no se pretenda contaminar con connotaciones políticas o ideológicas que no son objeto de la Recomendación”. Así es la animadversión entre ambas partes, más en una de ellas.

Socavar a instituciones como la CNDH no deja nada bueno a la sociedad. Va en detrimento de una democracia frágil como la nuestra. El presidente de México debe aceptar la crítica a su trabajo y no descalificar sistemáticamente. El análisis de la función pública es obligatoria y saludable en cualquier nación que se precie del respeto a la inalienable libertad de disentir. Ojalá se entienda.

STATU QUO

Sería pésimo mensaje que el presidente “dinamitara” a Luis Raúl Gonzáles Pérez en la CNDH sólo para que éste no se reeligiera, y poder colocar a un incondicional. Lo puede lograr a través del aval de un Senado mayoritariamente morenista.

@BTU15

*Nota del editor: Foto: especial Internet*