AMLO, el compadre, y Reforma

Imposible determinar si en todos los gobiernos del mundo existen parientes incómodos de sus dirigentes. En México no hay la menor duda de ello. El nepotismo, amiguismo, y compadrazgo es una práctica común entre la clase política. Un entramado pleno de intereses variados construye en cada régimen su muy singular e inmoral red de lucrativas complicidades.

Lo vimos sistemáticamente en las administraciones del PRI. Y no hubo pudor alguno en mostrarlo a la sociedad. Llegó, incluso, a ser motivo de presunción. Quizás la muestra más representativa y cínica de tan perniciosa costumbre realizada por la nomenclatura en turno, es la recordada frase del entonces presidente José López Portillo (1976-1982), al incorporar a su hijo José Ramón a la administración pública; el priista, sin recato alguno, afirmó: “Es el orgullo de mi nepotismo”.

Y el establishment así lo procura siempre. No importa si el partido político en el poder es de derecha, centro, o jura y perjura ser de izquierda. La ambición de quienes integran los diversos regímenes pasa por encima de cualquier norma ética o legal, de esta manera es posible enterarnos de que hermanos, primos, sobrinos, amigos de la infancia, paisanos, compadres y hasta la novia de turno, son beneficiados con puestos en el gobierno o con jugosos contratos de obra o proveeduría.

En muy pocos casos, al ser exhibidos ante la opinión pública, los poderosos padrinos políticos han debido obligadamente y a regañadientes, echar atrás ciertas decisiones referentes al nepotismo y al ignominioso compadrazgo. Como sucedió en días recientes con el empresario Miguel Rincón Arredondo, fundador del Grupo Bio Pappel, integrante, además, del equipo que asesora al presidente López Obrador y quien ganó la millonaria licitación para vender a la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg), 12 mil toneladas de papel offset, 9.3 millones de hojas de cartulina y miles de cajas de cartón para empacar libros.

Tras ser denunciado el hecho por el diario Reforma, el mandatario anunció el viernes último: “quiero dar a conocer aquí a los mexicanos, a todos, de que voy a pedir a la instancia correspondiente del gobierno que se busque la forma legal de que se cancele ese contrato, esa compra. Y le pido a mi compadre, a Miguel Rincón, que entienda la circunstancia”.

Después de atacar por enésima vez al mencionado periódico, al que califica de prensa fifí, López Obrador hubo de corregir la determinación de entregar al compadre-empresario el cuantioso contrato. Pero éste es sólo uno de los casos que se conocen y que un medio de comunicación no alineado con el nuevo gobierno se atrevió a publicitar. La pregunta es, ¿cuántos asuntos de esa índole hay en las dependencias del gobierno obradorista y que ignora el pueblo bueno?

Al presidente se le puede -y debe- criticar por todo aquello en que se equivoque, y es vox pópuli que no todas sus decisiones de gobierno han sido afortunadas. Pero hasta hoy no se le puede acusar de incurrir en alguna conducta deshonesta, sin embargo, comportamientos como el nefasto otorgamiento de contratos a sus incondicionales que en algunos casos se ejecutan a espaldas del tabasqueño, socavan la intención presidencial de acabar con esa clase de corruptelas.

“Nosotros no solo somos honestos, queremos que se sepa que no quede ninguna duda de nuestra integridad. Es ser y parecer. Y esto aplica en todo”. Ha dicho el Ejecutivo, no obstante él no puede hablar por todos los que lo rodean, y en lo personal lo sabe. El poder corrompe y vuelve loco a más de uno. Y tiene razón en aquello de ser, porque muchos de su gabinete son apariencias cuando se trata de honestidad. Así que hay que pasar de los buenos deseos a los hechos incontrovertibles.

Por lo pronto, ahí queda la duda y el siempre perturbador tufo del contratismo a favor de los cuates en la 4T. Únicamente con acciones que demuestren lo contrario, se podrá quitar la mancha del contrato obtenido por el compadre y quitado, con mucha pesadumbre, por el poderoso padrino.

Claro que lo señalado en este espacio no es privativo del gobierno federal, se da de manera cuasi generalizada en los niveles estatales y municipales. Tratan de aprovechar al máximo por cualquier vía los “beneficios” que otorga llegar a un puesto público. Por eso vemos la voracidad para enriquecerse de los recursos públicos y toda clase de negocios que se generan desde la plataforma del poder en los tres niveles de gobierno. Tal parece que hoy, en esto, nada ha cambiado.

STATU QUO

“Van a ser intocables todos los medios de información. Respeto absoluto a su derecho de manifestación de ideas, al derecho a disentir y de manera especial al periódico Reforma”. Aseguró este fin de semana el presidente López Obrador. En palabras suena maravilloso, como una democracia ejemplar y de primer mundo. Pero debe demostrarse, para no quedar en mera palabrería y, además, cesar el discurso hostil en contra de quienes critican, con argumentos, la tarea presidencial.

Los ataque en contra del multicitado Reforma y las amenazas de muerte a Juan E. Pardinas, director  editorial del rotativo, no pasaron desapercibidas para la organización Artículo 19 quien pidió al gobierno de AMLO, protección para el comunicador. Ahí queda el aviso oportuno. No hay excusa.

A propósito del peligroso entorno hacia el periodismo crítico, alentado desde Palacio Nacional, llama la atención que la periodista Carmen Aristegui, fustigada por muchos debido a su silencio ante los yerros de López Obrador, publicó precisamente este viernes en el multicitado Reforma, una colaboración titulada El Presidente contra Reforma. Aristegui, una crítica implacable durante el gobierno del priista Enrique Peña Nieto, afirma en su artículo que el presidente “ha elegido de manera equivocada a este medio como si fuera un adversario político”.

“Que Reforma –y los demás medios- critiquen al Presidente y cuanto poder exista cotidianamente, debe ser considerado normal y altamente saludable”, afirma Carmen Aristegui en su texto.

Sólo por curiosidad, ¿doña Carmen será nuevamente la crítica mordaz del régimen en turno, o simplemente se muestra solidaria ante los excesos del mandatario hacia la prensa? Ya lo veremos.

@BTU15

*Nota del Editor: Foto: lopezobrador.org.mx*